viernes, 3 de abril de 2009

Buenos Aires, 17 de febrero de 2009

LA GUERRA DE LAS SEIS DECADAS CONTRA ARGENTINA

Breve crónica de las seis últimas décadas de la Guerra contra la Argentina ejecutada por los Centros de Saqueo

Por Walter A. Moore
ecodemocracia@gmail.com


EL AMANECER DE UN MUNDO NUEVO

En un país como la Argentina, cuya creatividad política es reconocida mundialmente, parece que no pasa nada en el momento en que está llegando a su fin la globalización financiera, el libre comercio, el modelo de libre mercado y la hegemonía de los organismos multilaterales, y cuando también cruje la unión monetaria europea.

O sea que, mientras todo el andamiaje del neoliberalismo se desploma, tanto el gobierno argentino como la oligarquía entreguista, no ofrezcan una sola idea nueva y sigan con sus escarceos, ante la indiferencia del Pueblo.

Esta aparente apatía política se hace más extraña aún cuando nuestros hermanos bolivianos profundizan diariamente su transformación arrancándose, día a día, los restos de la cultura capitalista europea con que nos han sometido durante medio milenio.

Pero, fue en la Argentina donde el Pueblo salió a la calle para voltear a varios gobiernos en pocas semanas, al grito de -¡Que se vayan todos!, inaugurando un siglo de profundas transformaciones, y donde todos tenemos una oscura conciencia de que ese proceso continúa, y que es, precisamente porque sigue vivo, que sorprende la aparente indiferencia.

La verdad es que existe un proceso de cambio subterráneo, que Deleuze y Guatari describen como Rizoma, por el cual los pueblos buscan liberarse de la esquizofrenia capitalista, y que explica estos procesos subterráneos que avanzan para convertir en realidad la consigna ¡Que se vayan todos! al mismo tiempo que concibe la respuesta a la cuestión central: Cómo será el funcionamiento de la sociedad cuando la clase política actual salga de la escena.

Para comprender que es lo que debe cambiar, y quienes serán los responsables de este cambio debemos recorrer la historia de las últimas seis décadas, paso necesario para dar contenido a lo que vendrá. Para eso debemos hacer una breve crónica de

ARGENTINA: LA GUERRA ENTRE LA VIDA Y LA MUERTE

En nuestro país, como en todo el mundo, existen solamente dos partidos políticos: El Partido de la Muerte y el Partido de la Vida, con miles de nombres diferentes, ambos Partidos tienen dirigentes, militantes, partidarios y adherentes, es una política en la cual nadie permanece indiferente.

Los motores del Partido de la Muerte son la Codicia y una Falsa Conciencia de Superioridad que procura organizar el organismo social con la racionalidad jerárquica de un árbol y la formación local de una pirámide de artificial de poder, cuya culminación mundial sería un gobierno global a cargo de los banqueros más importantes del planeta.

Los miembros del Partido de la Vida, en cambio, desechan esta racionalidad inventada para beneficio de unos pocos, y desean que se permita la expresión de la diversidad, porque de esto depende tanto la vida natural y como la vida social.

Esta batalla política entre los patriotas partidarios de la Vida y los saqueadores partidarios de la Muerte ha construido la historia de la Argentina.

Vivimos en un país rico y potencialmente poderoso, tanto por sus recursos naturales, por su extraordinaria amalgama poblacional, y también por su historia libertaria.

Esto nos convierte, simultáneamente, en una presa apetecible para saquear y un potencial enemigo para los Partidarios de la Muerte, que siempre buscan debilitar, y destruir a los que adhieran al Partido de la Vida.

Así que, en este contexto de peligro permanente, hemos tenido que desarrollar gigantescas cantidades de ingenio y bravura para sobrevivir y preservar lo más valioso que tenemos, nuestro Pueblo.

Todos sabemos que ahora debemos realizar una limpieza profunda de la enfermedad histórica que representan los partidarios de la muerte, hoy representados por el terrorismo neoliberal, y de los virus en estado de latencia en su antecesor, la oligarquía, que usa sus recursos esperando “volver a vivir” disfrazada “del Campo”.

Para detener la guerra, para poner fin a la sistemática agresión y saqueo, para construir la paz y defenderla de futuras agresiones, debemos pormenorizar en qué consiste cada batalla y quiénes son los protagonistas de una guerra que ha sido cuidadosamente planeada y constantemente monitoreada por la compleja trama global organizada por los Centros de Saqueo.

Comienza la etapa actual cuando estos Centros de Saqueo Global se instalan en los Estados Unidos, país de los principales vencedores de la Segunda Guerra Mundial, pues su anterior sede, el Imperio Británico, había sido vencida.

La nueva idea para proseguir el saqueo se llamó descolonización, similar a la abolición de la esclavitud, que finalmente resultó en una explotación aún más salvaje de los más pobres, pues el capitalismo no nació para traer felicidad, sino sufrimiento.

Antes de iniciarse esa guerra los británicos tenían en el Cono Sur Sudamericano un virtual Virreinato, y como tributo por su derrota debía pasar a ser controlado por los nuevos ganadores.

Estos envían a su embajador a hacerse cargo de la Argentina, a organizar el país para sus apetencias, muy diferentes de las que necesitaba Inglaterra, pues Estados Unidos ya tenían su propia granja, y su principal interés era eliminar a todo potencial competidor en América Latina, a la que considera su “patio trasero”.

La Revolución Peronista es la gran sorpresa. Derrota al Embajador norteamericano que había montado un frente político con los amanuenses de siempre, en el cual militaba también el Partido Comunista Argentino, lo cual prueba el vigor que tenían entonces los acuerdos de Yalta, en que rusos y norteamericanos se dividieron el planeta como si fuera una torta, y que Perón enfrentó con su doctrina de la Tercera Posición.

La extraordinaria transformación que ocurrió en la Argentina durante el gobierno de Perón generó un fuerte ajuste en los planes de los Centros de Saqueo.

Evidentemente, derrocar a Perón no sería tan sencillo como derribar a Jacobo Arbenz, el presidente de Guatemala depuesto en Junio de 1954.

Por lo tanto se puso en marcha un cuidadoso Plan, utilizando la Quinta Columna que los Centros de Saqueo tenían instaladas en muchos estratos de poder de la Argentina, gracias a la larga historia anglófila de estos sectores.

Una historia que había comenzado desde el momento mismo de nuestra liberación de España, exactamente durante la breve ocupación británica que siguió a la Primera Invasión Inglesa.

Fue entonces que el General William Beresford formalizó un acuerdo secreto con los grupos más acaudalados de esa aldea de barro, pero ubicada estratégicamente, que era entonces Buenos Aires.

Como su nombre lo indica, los porteños obtenían sus recursos del monopolio comercial controlado por la Aduana española, y del contrabando británico, profesión en la cual descollaban los comerciantes ingleses y españoles, convertidos entonces en naturales aliados del fuerte ejército invasor de un país que proponía el “libre comercio”, o sea el cambio de monopolio.

La formación en la Argentina de una red favorable a los Centros de Saqueo (los perduelis argentinos) se realizó entonces. Beresford invitó a 50 familias para que colaboraran con el Imperio Británico a cambio de que este protegiera a perpetuidad sus bienes y la vida de todas sus generaciones venideras.

Así mientras la mayor parte del pueblo preparaba aceite hirviendo para expulsar a los invasores, estos canallas negociaban un futuro de traiciones a la patria que los había albergado.

Así empieza Organización de Perduelis Argentinos, comandada entonces por un tal Alfredo Martínez de Hoz, que fuera designado por Beresford como Administrador de la Aduana durante su breve mandato.

Si bien la mayor parte de esos “apellidos patricios” siguen siendo un secreto bien guardado, algunos se han revelado, como el de Castelli (que dirigió a la patrulla inglesa que fusiló al héroe de la Reconquista Santiago de Liniers), o los Rodríguez Peña (que facilitaron la fuga de Beresford, siendo también imputados por complicidad Juan José Castelli, Hipólito Vieytes, Antonio Luis Berutti, y prestando su consentimiento miembros de las clases altas de Buenos Aires), y no es difícil que el apellido Rivadavia también estuviera implicado, dadas las facilidades que le brindara poco después a la banca Baring Brothers para realizar la primera gran estafa de la Deuda Externa, iniciando una Guerra Monetaria contra la Argentina (y contra Latinoamérica en general) que llega hasta nuestros días.

En este campo el apellido Martínez de Hoz sigue hasta ahora con su tradición de traidor a la Patria.

EL SAQUEO MONETARIO: LA GUERRA ECONÓMICA

Las actividades de saqueo monetario comienzan al iniciarse el Siglo 19, cuando las flotas piratas del Estado Imperial Británico, reciben órdenes de saquear los Tesoros de los gobiernos de nuestros países, puesto que las fuerzas españolas no estaban en condiciones de defenderlos.

El Primer Gran Robo Británico a la Argentina, tuvo como jefe de la pandilla al General Beresford, que logró alcanzar el Tesoro del Virreinato del Río de la Plata, que el Virrey Sobremonte intentó proteger con su traslado a Córdoba, una ciudad entonces más importante que Buenos Aires.

El Tesoro fue regresado a Buenos Aires y trasladado a la flota inglesa, pero después de la derrota, los notables porteños permitieron que los invasores en retirada se lo llevaran y lo pasearan triunfalmente por Londres, disimulando así la derrota militar de su poderosa fuerza a manos del Pueblo y el naciente Ejército Argentino.

Así se organizaron por primera vez las complicidades que permitieron asumir grandes poderes a una clase oligárquica, antipatriota y antipueblo, que desde entonces ató su riqueza a los intereses británicos, entregándoles todo lo que ellos quisieron de lo que era propiedad del Pueblo y la Nación Argentina.

A cambio de servirlos, se hicieron cargo de todos los resortes del comercio exterior, enviándoles el producto de lo que llamaban la Principal Granja del Imperio Británico, e importando bienes industriales y servicios, pagados por diez veces el valor de lo que se llevaban.

Esta actividad de administración del Virreinato Británico del Plata, incluía el control del Banco Central Argentino, un instrumento clave, que desde entonces operó como una empresa británica, a veces en forma descarada y otras manteniendo la ficción de que los argentinos lo controlamos, y aún hoy, esto es así: los gerentes argentinos de nuestro Banco Central (que es nominalmente el responsable de la soberanía monetaria de nuestro país), si han hecho un buen trabajo esquilmando a sus compatriotas son ascendidos para trabajar en las Casas Centrales, o sea en los Bancos de Londres, el Banco Mundial u otros organismos de los saqueadores.

Durante un siglo y medio, esta alianza entre la oligarquía local y los Centros de Saqueo asentados en Inglaterra mantuvieron las estructuras de control de nuestro gobierno, de nuestro sistema productivo, de nuestras finanzas y de nuestro sistema de vida en general.

La emergencia del Peronismo, como la expresión argentina del Partido de la Vida, cambió partes sustanciales del sistema, pero, precisamente por su tolerancia, no logró limpiar el país de la nefasta influencia de estos traidores a la Patria, que siguieron ocupando lugares de poder real en el gobierno, y en el sistema económico conformado por la posesión de tierras y edificios de renta, por la banca, la prestación de los servicios públicos, el control del sistema comercial y de las relaciones exteriores, y fundamentalmente en las organizaciones armadas y de seguridad, instalando la grotesca idea de que el ejército no debería ser “nacionalista”, sino liberal.

La penetración de estas organizaciones es imprescindible para coordinar las actividades de espionaje y acción directa planificadas por el Directorio del Sistema de Saqueo Global.

Este dispositivo, eufemísticamente llamado Comunidad de Inteligencia, tiene sus propias políticas, y suficiente poder como para designar a los primeros mandatarios de sus países (como ejemplos más recientes tenemos a George Bush padre, Vladimir Putin y Tziti Livni).

Los espías globales forman una red de relaciones que borra toda frontera nacional y comparten recursos e información para saquear y controlar a otros pueblos y naciones.

A este grupo de matones se ha sumado un nuevo jugador con poder creciente: el Narcotráfico.

Se trata de otra fuerza subversiva de carácter internacional, controlada informalmente por los Centros de Saqueo, que lavan e invierte el dinero obtenido por la venta del producto soñado por cualquier gerente comercial: sus usuarios están dispuestos a matar para comprarlo y lo consumen hasta morir por ello, también son la expresión más pura de la competencia, conservan sus mercados matando a sus competidores y sobornando a los encargados de controlarlos.

Por eso son los Notables del Sistema los que impiden políticas gubernamentales efectivas para su erradicación, ellos está ideológicamente de acuerdo, y también participan de sus beneficios económicos y políticos, pues el narcotráfico colabora eficientemente con el desorden de las comunidades y la destrucción de la salud de la población, además de brindar una fuente de recursos a los politiqueros y poder mafioso adicional para controlar a los rebeldes, a través de la red de punteros políticos que controlan cada barrio.

La tentación de la violencia es una lacra que se instala también entre los partidarios de la Vida, fomentando la idea de que se puede ganar la batalla contra los partidarios de la Muerte, usando sus métodos, pero la Historia ha probado que sólo consiguen convertirse en los nuevos enemigos de la Vida.

Sin embargo, para lograr la cura del organismo social enfermo, la medicina nos indica cómo podemos usar algunos venenos convirtiéndolos en remedios.

Para eso debemos tener un claro diagnóstico, graduar cuidosamente la dosis del veneno y saber de antemano cual es la oportunidad de aplicación más adecuada, dejando de lado la mentira de los Derechos Humanos Liberales, donde las consideraciones sociales son eludidas, dado que no consideran, por ejemplo, que el derecho a la alimentación, a la salud, a la vivienda, a la libre expresión de las ideas, es esencial para formar parte de la Humanidad.

Pero así como la determinación y la violencia es lo que posibilita el éxito del Partido de la Muerte, la evolución de los acontecimientos, el devenir natural es el que ayuda a la victoria de los partidarios de la Vida.

En este momento, la transformación de la Humanidad está haciendo derrumbar el poder del terrorismo capitalista.

Estas circunstancias favorables ya ocurrieron antes, por ejemplo, las dificultades que detuvieron el comercio exterior durante la Segunda Guerra Mundial, permitieron que la Argentina dejara de lado el modelo de Distribución Internacional del Trabajo impuesto por el Imperio Británico (donde Inglaterra era el Taller y las naciones incorporadas (formalmente o de hecho) al Commonwealth conformarían la Granja que les brindaría comida y recursos naturales).

Cuando eso talleres se tuvieron que ocupar por completo para detener la maquinaria nazi, y abandonar su provisión a nuestros países, se permitió que se liberaran las energías y creatividad de nuestros pueblos, desarrollando la sustitución de importaciones, proceso que la tecnología actual facilita en cualquier lugar del planeta.

Esta limitación del poder imperialista permitió al Partido de la Vida Argentino crear una base industrial que nos convirtió en un país moderno, con industrias de punta como la aeronáutica y la energía atómica, la industria pesada del acero, el carbón y el petróleo, y la creación de una industria liviana, que logró el desarrollo necesario para autoabastecernos.

El gobierno de ese período pudo aplicar los recursos generados por la exportación de commodities a la profundización del sistema industrial y a la modernización de la infraestructura.

Sin embargo cometió el grave error de dejar intacto el poder oligárquico que controlaba los recursos agropecuarios, al no realizar la Reforma Agraria, limitándose a pagar más adecuadamente a los peones rurales, y controlar los intereses del sector en el comercio exterior de mediante el Instituto Argentino

Para el Intercambio (IAPI) y las Juntas Nacionales de Granos y Carnes.

Pero esto no destruyó la base del poder oligárquico: La propiedad inmueble.

Este mito, de que la tierra puede ser privativa de algunos individuos, impuesto por la Cultura Capitalista Europea, no soporta el menor análisis racional, pues se limita a justificar la idea capitalista de que es posible el apoderamiento de un bien preexistente, la Naturaleza, que siempre es anterior e independiente de los designios humanos, idea contrapuesta a la cultura americana de reverencia ante la Madre Tierra (Pacha Mama) y de la responsabilidad comunitaria para su conservación.

LA VERDADERA FIESTA PATRIA

Nuestro país tiene vocación libertaria desde su origen.

La verdad es que la Argentina se fundó el 12 de agosto de 1806, día de la rendición incondicional del invasor británico ante el Pueblo en armas.

El 25 de mayo de 1810 es una fecha que conmemora a los perduelis argentinos, en la cual un grupo de la clase alta porteña, lo único que hizo fue firmar un cambio de tutor, transfiriendo el control político desde el Imperio Español al control económico del Imperio Británico.

Al iniciarse la segunda mitad del siglo 20, el Partido de la Vida había creado una organización industrial cada vez más compleja, sin endeudamiento externo, con grandes superávits comerciales (provenientes de su autoabastecimiento) y monetarios (debido a su control de la fuga de divisas), con fuerzas armadas bien abastecidas por su propia industria militar avanzada, todo lo cual constituía un serio problema para los Centros de Saqueo, no sólo porque no podían llevarse la riqueza con la misma impunidad de antes, sino porque su ejemplo podía ser imitado, minando la retórica (que ahora se desploma) de la Distribución Internacional del Trabajo, en la cual se encuentra la base de su poder: Comprar barato lo de los otros y vender muy caro lo propio.

Esta actividad llegó al pináculo con la principal exportación los Estados Unidos, los dólares, que no tienen costo, generando una ganancia del 100%, más intereses, esta operación hoy designada como parasitismo financiero, duró cuarenta años.

Para derrotar esa Argentina Potente se desarrolla un cuidadoso Plan que dura



LOS ULTIMOS SESENTA AÑOS DE GUERRA Y SAQUEO CONTRA LA NUEVA ARGENTINA PERONISTA

Los enemigos internos de la Argentina, fueron cooptados por los imperialistas por su adhesión a ideas abstractas como la libertad (de comercio, de prensa, de cambio monetario, etc.), creyendo que la prosperidad europea se debía a esas ideas y no al saqueo del resto del mundo.

Muy inteligentemente, los Centros de Saqueo proponen que volvamos a encadenarnos en nombre de la Libertad.

Eso no es tarea fácil, pues la ilusión así montada pronto se desmorona ante la realidad cotidiana, pero los viejos saqueadores saben esto, y para impedirlo programaron las siguientes etapas de la Guerra de Sumisión que padecimos durante los 60 años posteriores a 1955.

Eran las siguientes:

1ª ETAPA: Tratamiento de Shock.

Desde la muerte de Eva Perón, se intensifican las actividades de Guerra Psicológica para debilitar al gobierno peronista.

Se fomenta un enfrentamiento entre una clase media alta, identificada con el pensamiento liberal, que extrañaba las delicias provenientes de la codicia, del consumo irrestricto de bienes casi inútiles y de los goces que proporciona ser acariciados como perros por un amo imperial.

A este grupo social, atacado por de la esquizofrenia capitalista, le resulta imposible notar que durante la Transformación Peronista habían incrementado notablemente su calidad de vida, y aún su riqueza.

Esta tarea de desgaste de imagen prosigue hasta que en 1955 se inicia una seguidilla de violencia inaudita (que después se prolonga por muchos años) con el específico fin de impedir que la población piense con claridad y actúe coordinadamente.

Así que comenzaron los atentados y el fomento de aquellos grupos que proponen la “contra-violencia”, usando así los dos brazos de la tenaza imperialista: el Brazo Izquierdo (para provocar desórdenes violentos y desmantelar con ello las iniciativas populares, que siempre son de cambio pacífico) y el Brazo Derecho para reprimirlos, integrados por una multiplicidad de grupos con distintos nombres.

Ambos grupos operan con los mismos fines, que trataron siempre de esconder con sus discursos, pero cualquiera que haya escuchado la sabiduría de Cristo sabe que -Por sus obras los conoceréis.

La fortaleza del poder popular creado por el peronismo obliga sus enemigos a usar una violencia inusitada, que culmina con el bombardeo al Pueblo en la Plaza de Mayo, donde este había tomado el poder el 17 de octubre una década atrás.

Asesinar al Pueblo, es el argumento de venta para un sector que sostiene un profundo odio a la negrada, que había tenido la osadía de vivir decorosamente, un grupo social que ya no se prestaba a postrarse por unas miserables monedas, que ahora tenía futuro, y con quienes, finalmente, los burgueses se verían forzados a competir y a demostrar cuanto valían de verdad.

Hoy parece difícil de creer que muchos argentinos hayan apoyado el Proyecto de la Muerte que proponen los Centros de Saqueo para desplazar del poder a aquellos que sostenían la realidad de una Nación Soberana, Libre y Justa.

Pero eso sucedió, realmente sucedió y los perduelis, cipayos y traidores a la Patria siguen trabajando para el enemigo a cambio de participar del Festín del Saqueo, y con su prédica lograron que una parte de la población los apoyara, y el gobierno popular finalmente fue arrastrado fuera del poder, y comenzó la:

2ª ETAPA: El Festín de la Muerte.

Los Cipayos del Saqueo que conducían la Marina de Guerra y una parte importante del Ejército comenzaron entonces una matanza de sus compatriotas que se prolongaría por todo el siguiente cuarto de siglo.

Durante 25 años se sucedieron los asesinados, persecuciones y torturas, y también los atentados, resistencia y enfrentamientos, configurando una etapa que podemos designar como de la Muerte Física Violenta.

El siguiente cuarto de siglo, el proyecto de destrucción del Pueblo argentino se desarrolló bajo el Programa de la Muerte Física No Violenta (usando recursos como el hambre, la miseria, insalubridad, estrés, falta de futuro, etc.)

Esa es la Era de la Partidocracia.

Perón conocía la Historia, sabía que los norteamericanos no tenían límites para su bestialidad: eran ejemplo suficiente Hiroshima, Nagasaki y Dresde que habían sido destruidas sin ser objetivos bélicos, con la única finalidad de aterrorizar a la población.

Por eso abortó el baño de sangre de una guerra civil, aún disponiendo de las fuerzas suficientes como para derrotarlos.

Él sabía que esa banda no se sostendría mucho tiempo y que la reconstrucción sería mucho más difícil después de una guerra civil (lo sucedido en España lo ejemplificaba), y procuró mantener la integridad del Pueblo, su único heredero, renunciando a la lucha armada en ese momento.
Aún Vietnam no había demostrado que ese Imperio puede ser derrotado usando un variante del modelo del rizoma (el despliegue subterráneo de la Guerra Asimétrica) y entonces el país no se estaba organizado para esa contingencia y Perón no quiso arriesgarse a una invasión de marines brutales.

Lo que la barbarie yanqui hizo en este siglo en Irak, le daría hoy la razón.

La reconstrucción será más sencilla aquí, que en ese país, a pesar de que la dominación ha durado 10 veces más que allá.

El Plan de los Centros de Saqueo entro luego en la

3ª ETAPA: Cortar Cabezas Sanas e instalar la corrupción:

La primera actividad de la Revolución de la Muerte liderada por el General Aramburu, después asesinado por sus pares, estuvo destinada a reemplazar en un Estado muy poderoso entonces a todos aquellos que sabían Administrar la Vida, para permitir que la Muerte y la Corrupción penetrara en todas las estructuras sociales.

Para eso convocaron a cuantos enemigos de la Argentina encontraron, a cuantos ladrones de guantes blancos pudieron citar, y premiaron generosamente a los colaboradores del Proyecto de la Muerte en marcha.

El Banco Central, y el Ministerio de Finanzas (hoy de Economía) fueron completamente reestructurados para endeudar al país, se instaló la corrupción como un sistema que bajaba desde arriba hacia las clases trabajadores (esta gente sabe que la instituciones, como el pescado, comienzan a pudrirse por la cabeza) y así comenzó el sistemático Programa de Corrupción del Hombre Argentino, que cada gobierno posterior fue perfeccionando, y que corregirlo llevará al menos una generación.
Por otra parte, las empresas de servicios públicos y las industrias de base fueron saqueadas para beneficio de bancos, empresas extranjeras y de sus cómplices locales, convirtiendo servicios eficientes en deficientes para preparar a la opinión pública para transferirlos a los más eficientes de los saqueadores.

También en ese momento las organizaciones de la comunidad comenzaron a ser desmanteladas o corrompidas lentamente.

En la medida en que la resistencia popular lo permitía, se cerraron sindicatos, clubes, centros de estudio, etc.

La ruptura de la legalidad de este grupo de forajidos, llegó al límite de anular la Constitución de 1949 mediante un bando militar, pues se trataba de soslayar ese ordenamiento legal destinado a impedir el desastre y el saqueo.

A pesar de las numerosas convocatorias constituyentes posteriores, esta arbitrariedad de origen sigue existiendo, lo cual significa que la única Constitución legítimamente vigente en la Argentina sigue siendo esa.

Todo lo actuado posteriormente en este campo fundacional, carece de validez jurídica y legitimidad histórica.

Hecho el trabajo sangriento por los militares, se ingresa en la

4ª ETAPA: Desguace de la Nación.

La fachada democrática que necesitaban los Centros de Saqueo, requería elecciones, pero como el gobierno popular se impondría siempre, proscribiendo al peronismo empezó a aspirar a la presidencia de la Nación una la larga lista de traidores que asumieron para entregar el país a los intereses de los Centros de Saqueo.

El primer elegido fue Arturo Frondizi, que hizo un acuerdo con Perón y lo traicionó apenas se puso la banda presidencial. Fue elegido por los Centros de Saqueo como su delegado pues estaba revestido de un barniz de defensor de la industria, y anunció un falso Programa de Desarrollo, anunciando -la liberación de las fuerzas productivas, engañando a los argentinos, como después lo hiciera Martínez de Hoz.

Este traidor radical, lobista a favor de los Centros de Saqueo, comenzó con la destrucción del Ferrocarril, pues era una competencia muy eficiente contra las industrias que querían imponernos su amo norteamericano: La industria petrolera y la automotriz.
Para desguazar el ferrocarril se contrató a un general de Estados Unidos, Thomas Larkin, que hizo el primer plan.

Financiado por el Banco Mundial, sirvió para cerrar, en muy breve tiempo, un tercio de los ramales y expulsar a 60.000 trabajadores de ese servicio público imprescindible para integrar un país tan extenso como el nuestro, que si bien conservaba las redes organizadas por los ingleses para llevarse los productos del campo a los puertos con destino a los centros de saqueo, era útil para sostener pequeñas poblaciones en un gran territorio casi despoblado .

Al mismo tiempo, Frondizi y sus secuaces atacaron a la industria automotriz nacional, que fabricaba un amplio espectro de vehículos, entre los cuales se encontraban el Rastrojero, el Torino, el Kaiser Carabella, el Graciela, la Estanciera y una amplia gama de motos y motonetas.

Estas industrias en ese momento eran más importante que las alemanas y japonesas destruidas por la guerra, y fueron arrasada al abrir las puertas indiscriminadamente a 14 fábricas de automotrices extranjeras que se abocaron a poner algunos tornillos a vehículos importados por partes, un invento destinado a crear la ilusión de una industria nacional.

La única excepción fue Siam Automotores, que montó una industria nacional, que finalmente no pudo resistir sin nuevas inversiones que se le negaron desde el Estado militarizado de Onganía.

Los servicios del perduelio Frondizi no quedaron allí, también le abrió las puertas a las universidades imperiales, en la operación Laica versus Libre preparó el terreno para el desastre de la Noche de los Bastones Largos a cargo del dictador Onganía.

También, en contra de lo expuesto en su libro Petróleo y política, permitió el ingreso de empresas petroleras multinacionales con las cuales firmó contratos que les permitían competir ruinosamente contra YPF.

En el campo militar se ocupó de debilitar al país, dejando languidecer a la fábrica de aviones a reacción que producía los Pulquis I y II, suspendiendo la producción, y perdiendo así una importante ventaja comparativa para el proyecto estratégico de la Argentina, pues por esa época el nuestro era uno de los poquísimos países del mundo que producía aviones a reacción.

Como todo traidor, Frondizi tuvo a su lado un maestro de la entrega: Alvaro Alzogaray, que profundizó la política neoliberal impulsada por la Revolución de la Muerte, también en varios gobiernos posteriores, inclusive con su hija como factótum del gobierno de Menem, que ahora se la pasa entrando y saliendo de la cárcel por sus delitos.

Este despliegue de entreguismo pronto generó grandes protestas populares que fueron aprovechadas por los militares para derrocar a Frondizi y dirimir una batalla entre las bandas rojas y azules, después de la cual llamaron nuevamente a elecciones.

Un radical sabatinista, tendencia política afín con las propuestas del peronismo, asumió el gobierno, elegido gracias al voto en blanco de la mayoría del país, el médico Arturo Illia.

Él restableció un período de prosperidad y libertad, breve, pero intenso que contradecía los designios de los Centros de Saqueo, con lo cual se activaron los mecanismos de guerra psicológica para derrocarlo y fue expulsado de la Casa Rosada por la Policía, ante la pasividad de la clase política, tanto de peronistas como de radicales, y a partir de entonces se inició un ciclo de etapas destructivas:

5ª ETAPA: Desmantelamiento productivo:

El nuevo inquilino elegido por los Centros de Saqueo para trabajar en la Casa Rosada fue un general con aspiraciones mesiánicas y sin las menores dotes de estadista.

Manipulado por su entorno neoliberal, se dedicó a destruir a la clase media productiva, usando uno de los instrumentos que usa eficazmente el Poder Oscuro: el manejo del dinero, primero devaluó el peso, para luego limitar, hasta hacer desaparecer, a las Cooperativas de Crédito.

Como estas eran la fuente de financiamiento de las empresas pequeñas y medianas, comenzó una larga cadena de quiebras de empresas argentinas que ha llegado hasta nuestros días, siempre usando la misma metodología: eliminar o encarecer hasta dejarlas fuera de competencia, a la financiación de las pequeñas y medianas empresas argentinas.

Luego los gerentes serviles al enemigo, se ocuparon de organizar el sistema financiero para destruir a las grandes empresas privadas de industrias claves, como Siam Di Tella, Sasetru, las de máquinas herramientas, etc. y a perseguir implacablemente a los sindicatos con vocación nacional.

También destruyó otro recurso estratégico que había llevado décadas construir, la educación superior.

Onganía terminó la obra de Frondizi, que había abierto la puerta a las universidades liberales, y para permitir su crecimiento, destruyó la calidad académica de la Universidad Estatal, iniciando la persecución de científicos, profesionales destacados e intelectuales en la Noche de los Bastones Largos, en la cual la policía echó de los claustros tanto a alumnos como a profesores, inaugurando la actual Larga Noche de la Educación Superior Argentina, que había sido un faro en América Latina.

El Pueblo, harto de estos canallas, realizó la Primera Revuelta Popular, que estalló en el Cordobazo y el Viborazo en Córdoba, que voltearon primero al usurpador nacional y luego al interventor en la provincia, luego el Rosariazo surgió para defender a la Universidad local y el Rocazo que conmovió a General Roca mostró que el Sur también existe. Mendoza también tuvo su pueblada. Y esto permitió la

6ª ETAPA: Intento de Reconstrucción:

Este estado de rebelión, sumado a las luchas de los sindicatos combativos, genera tal falta de poder del gobierno militar, que pone fin a la larga etapa de represión, propia de un país invadido, desplegada tanto por el Gobierno de Onganía como el de Lanuse y otros generales que se sucedían en el trono.

Durante todo el período de desorden generado por los Gobiernos militares, se formaron grupos de resistencia armada legítima, que luego fueron profundamente penetrados por los servicios de espionaje, que atacaron de la misma manera al gobierno popular que a la dictadura, y entre ambos crearon el teatro de operaciones del Proyecto de la Muerte, durante el período denominado de “Intercambio de Boletas”, siendo la Boleta el nombre con que se designaban los asesinatos políticos.

Esta inestabilidad obliga a llamar a elecciones.

Proscriben a Perón, pero no al peronismo, que gana y permite el regreso del Líder.

Este encuentra un país corrompido moralmente, desmantelado políticamente y saqueado económicamente.

Las medidas tomadas permiten una rápida recuperación de la prosperidad y del sistema industrial, pero los grupos de resistencia armada siguieron operando, y esto generó un espacio político inestable, que dificultó la reconstrucción.

Luego la muerte de Perón y el débil gobierno de su esposa, Isabel Martínez, permiten a los Centros de Saqueo poner en marcha la:

7ª ETAPA: La Tierra Arrasada.

La recuperación de la Argentina es vista con alarma por nuestros enemigos multiseculares, cuyo proyecto requiere la anulación de toda resistencia popular.

En América Latina el programa de extermino de los Centros de Saqueo se designó como Plan Cóndor en lo militar, y Consenso de Washington en su programa económico.

Este proyecto está destinado al arrasamiento de los movimientos populares, poniendo en marcha la Doctrina del Shock, magistralmente descripta por Naomi Klein en su libro así titulado, donde se explican los objetivos económicos que buscaban con la instalación del Terror, modelo que políticamente se denominó como Neoliberalismo y al imponer el llamado Pensamiento Único, se generó la actual mercantilización de la cultura.

Con la excusa de combatir una Guerrilla, que ya había sido derrotada militarmente, los secuaces locales desarrollan su estrategia de Guerra Interna de Alta Intensidad, con el objetivo de lograr la destrucción de los cuadros políticos, intelectuales y culturales que defendían el nuestra supervivencia como Nación.

Así se entra en la última etapa del Proyecto de la Muerte Violenta (1955-1980) que abarcó a toda una generación de argentinos.

Debemos aclarar, que a pesar de su crueldad, jamás alcanzó la locura que desplegaron los europeos y asiáticos en las Guerras Mundiales, y esto se debe a que, a pesar del castigo que sufre América Latina desde el inicio de la Invasión Europea, este no es un territorio de muerte, sino de vida.

El Proceso de Reorganización de la Muerte comandado por un hombre que tenía el mismo nombre que aquel que los británicos nombraran como Director de Aduanas en la época de Bereford, instaura el Terror necesario para terminar con cualquier resistencia ante la destrucción del sistema productivo de los argentinos y el saqueo desmesurado de sus recursos.

Para mencionar un solo hecho, la Tablita Cambiaria de Martínez de Hoz le permitió a Rockefeller llevarse de la Argentina, en sólo tres años unos 4.000 millones de dólares de entonces , sin realizar una sola inversión productiva, con solo cambiar los dólares por pesos, colocar estos pesos a un interés fabuloso, y luego recomprar los dólares cuyo valor se mantenía constante. Rockefeller en persona quiso agasajar a todos los que le habían permitido obtener una ganancia tan extraordinaria, financiando una Función de Gala en el famoso Teatro Colón de Buenos Aires.

Probablemente en la lista de invitados de esa noche se encuentren la mayor parte de los nombres de los que el Pueblo Argentino designa como -Todos y que dictaminaron -Que se vayan.
La llamada Apertura de la Economía, nombre local de la Globalización, prosiguió con la destrucción sistemática de las empresas argentinas.

Con Martínez de Hoz las fábricas comenzaron a vaciarse, comenzando un gran ciclo de quiebras de empresas industriales nacionales: 16.000 en este período solamente.

Ya durante el gobierno de Onganía se había emprendido una tarea de desarticulación de las organizaciones de la Comunidad, tales como clubes de barrio, organizaciones de jubilados, centros de estudiantes, sindicatos, teatros no comerciales, centros de investigación y desarrollo vinculados con las universidades, entre muchos otros; pero el Proceso profundizó este desmembramiento hasta anular en la práctica cualquier forma de organización popular, incluyendo los partidos políticos y los centros de estudio.

Pero, repentinamente, los Centros de Saqueo se encontraron con la sorpresa de la Invasión argentina a las Islas Malvinas, usada como recurso político de supervivencia de un gobierno agónico, pero que logró una adhesión extraordinaria por parte de todo el Pueblo Argentino, cuya voluntad de poder estuvo muy cerca de vencer a una potencia como la del Imperio Británico, nuestro enemigo ancestral.

La derrota militar, cuidadosamente documentada en el Informe del General Rattenbach, terminó con el poco espacio que tenía el gobierno militar y los Centros de Saqueo eligieron a su candidato para sucederlo: Raúl Alfonsín.

Para vencer el prestigio popular del peronismo tuvieron que desplegar toda la parafernalia de un marketing político desconocido hasta entonces en la Argentina, que se enfrentó con un peronismo desmembrado y sin candidatos con carisma, con lo cual se ingresó en una nueva etapa de la guerra que los Centros de Saqueo desplegaron contra nuestra Nación:

8ª ETAPA: La Partidocracia y la Guerra Económica de Baja Intensidad.

El ciclo militar se agotó totalmente gracias a la militancia apasionada de la Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, que lograron la realización de un juicio del que no hay antecedentes en el mundo, donde un país juzga y condena a los represores de un gobierno anterior, y enterró el poder político de las fuerzas armadas.

Este éxito no pudo ser capitalizado por el débil gobierno radical, que ya había indigestado a los argentinos con la palabra “democracia” y el recitado del preámbulo de una Constitución ilegal, mientras hambreaba a la población.

Raúl Alfonsín fue elegido para destruir lo que restaba del Estado de Bienestar, que se había debilitado ante la opinión pública con slogans tales como Achicar el Estado es agrandar la Nación.

Él reinstaló la beneficencia como método para sostener la miseria, disminuyendo la resistencia popular, para lo cual crea la Caja PAN (Programa Alimentario Nacional), en lugar de crear trabajo para permitir que las clases populares tengan ingresos, prepara al país para admitir la quiebra de otras 46.000 empresas industriales (el triple que las hizo quebrar Martínez de Hoz).

No conforme con esto, los perduelis del gobierno alfonsinista organizaron un descalabro monetario que multiplicó la fuga de divisas del país creando un caos descomunal llamado Hiperinflación, durante el cual ninguna moneda tenía valor, porque nadie quería vender, pues no se sabía cuánto costaría recomprar algo después.

Pero esto no era suficiente para los Centros de Saqueo, necesitaban la:

9ª ETAPA: El desguace final

Los Centros de Poder decidieron llamar a elecciones nuevamente, pues tenían un personaje más potable para continuar con la Guerra Económica, un payaso extraído le las entrañas del Peronismo, hábil politiquero y con todas los gustos que lo convertían en el perfecto liberal.

Designaron a un Virrey que manejaría la economía y la política internacional, llamado Domingo Cavallo, y dejaron que el payaso de Carlos Menem entretuviera a las masas mientras hacía quebrar a otras 103.000 empresas industriales, o sea 6,5 veces más que Martínez de Hoz, a los que se sumó el regalo de todas las empresas de Servicios Públicos, incluyendo el desguace final del ferrocarril, el desmantelamiento de toda la industria pesada nacional y/o la entrega de estas a países extranjeros, la destrucción monetaria con una paridad cambiaria destinada a permitir la importación masiva para destruir lo que quedaba de la industria argentina, y organizando el vaciamiento doctrinario del peronismo, que perdió su esencia de movimiento nacional y popular para ser identificado por las generaciones jóvenes con el entreguismo neoliberal practicado por Menem.

Un párrafo especial debe dedicarse al Virrey Cavallo.

Hombre inteligente e hiperactivo, fue reclutado en Harvard para terminar el trabajo iniciado por Martínez de Hoz y Alfonsín: destruir la potencia productiva de la Argentina, usando para eso a una organización creada en Córdoba, la Fundación Mediterránea, impulsada por un grupo empresario de estrechas miras, y destinada a impulsar el neoliberalismo en nuestro país, para cumplir con sus sueños de ser holdings globales.

Primero decidieron que Cavallo debería ser Ministro de Relaciones Exteriores y en ese carácter firmar el acta de rendición de la Guerra de Malvinas, cosa que se hizo con el llamado Tratado de Madrid, gracias a cuyas cláusulas secretas se entrega toda la minería y el petróleo argentino a empresas británicas con sedes en distintos países del Commonwealth y España.

Así es que la British Petroleum (BP) inventa una empresa española, Repsol que se queda con la gigantesca YPF, se entregan todas las empresas de energía a filiales británicas asentadas en Chile, su agente principal en Sudamérica, se desmantela completamente el sistema ferroviario para permitir las ganancias de las petroleras y fábricas de neumáticos extranjeras, se privatizan todos los recursos estratégicos de comunicaciones a través de filiales de empresas británicas o norteamericanas asentadas en Chile, España o países exóticos como Nueva Zelandia, se entregan a empresas privadas los puertos y aeropuertos y se desmantelan todos los bancos estatales, comenzando por el Banco Nacional de Desarrollo y la Caja de Ahorro y Seguro, para permitir el negocio privado de estos Maestros del Saqueo Global: las organizaciones financieras y se comienza el desmantelamiento de las industrias militares, comenzando por la industria naviera y la empresa de Líneas Marítimas del Estado, y prosiguiendo con la industria espacial y la aeronáutica, la demolición de la fábrica militar de Rio Tercero, el cierre de la fábrica de tanques y vehículos militares, la paralización de la fábrica de armas livianas y municiones y la venta como chatarra de nuestro único portaaviones.

Francia obtiene algunas migajas como Obras Sanitarias y tiene que salir corriendo luego de hacer un desastre.

Las multinacionales instalan su Centro de Poder Simbólico en Puerto Madero y allí se vuelca después el financiamiento internacional, el dinero de la corrupción y las fabulosas ganancias de la oligarquía sojera.

En esta etapa también debemos resaltar el trabajo de Guerra Psicológica a favor de nuestros enemigos llevado a cabo por conocidos periodistas, que asimilaban la entrega de empresas extraordinarias como YPF o Agua y Energía como a una trivial -Venta de las Joyas de la Abuela.

Los saqueadores contaron también con el apoyo constante de los herederos de ese canalla que fue Bartolomé Mitre, asesino del Pueblo Paraguayo, o de los codiciosos liberales del Grupo Clarín, medio que finalmente fue cooptado por capitales financieros norteamericanos.

A esto se sumó la extranjerización de los canales de televisión y la integración de holdings de comunicaciones gráficas y electrónicas en poder de grandes grupos económicos, necesariamente aliados de los Centros de Saqueo.

La Guerra Financiera fue siempre un arma predilecta de nuestros enemigos. Destruyeron el estado y el empresariado nacional con el constante aumento del costo de los créditos (la usura) para las empresas que no tenían la posibilidad de conseguir fondos baratos del Primer Mundo y con el manejo de la tasa de cambio para favorecer a los intereses importadores y exportadores.

Los expertos de siempre se hicieron cargo de una aduana programada para asfixiar la producción nacional, con lo cual se logra que las pocas empresas argentinas que quedaban se entreguen también a las extranjeras ante la amenaza de su quiebra.

Para facilitar esta rendición se organizan los mecanismos para que sus dueños lleven sin problema el dinero obtenido por su venta al exterior.

Esta debacle incluyó a la industria argentina subsidiaria de los servicios públicos, pues las empresas extranjeras trajeron al país a los socios de sus países de origen dejando afuera a los empresarios argentinos.

Con esto, los Centros de Saqueo terminaron su despliegue: Terminada la Guerra Física a cargo del Proceso, Cavallo cierra el círculo de la Guerra Diplomática y Legal firmando la rendición en Madrid y la apertura brutal de nuestro país a las fuerzas saqueadoras con el Tratado de Londres, llamado de Garantía para la Inversiones Extranjeras, que luego cierran constitucionalmente los dos perduelis máximos, Menem y Alfonsín con la Reforma Constitucional de 1994, por la cual se subordinan las leyes argentinas a los tratados internacionales.

La Rendición Económica estaba finalmente firmada, y consentida por todo el sistema político argentino, por eso solamente ¡Qué se vayan todos!.
Al mismo tiempo, el hambre, la falta de nuevas viviendas, el desplazamiento de los ingresos desde los sectores más pobres a los más ricos iniciado durante el proceso hiperinflacionario alfonsinista, se consolida durante la gestión del Virrey Cavallo, que aprieta todos los orificios por donde pudiera quedar producción autónoma, transfiriendo todo el sistema crediticio a bancos extranjeros o sus socios locales abriendo el crédito para los extranjeros y cerrándolo para los argentinos.

Este incremento de la miseria y el desamparo pronto trajo una ola de niños desnutridos, a los que la llamada “Reforma Educativa” promovida por el Banco Mundial, también impidió que se les enseñara nada útil.

Primero los acólitos dentro del gobierno de Onganía en adelante, destruyeron la calidad académica de las universidades, y a los gobiernos de la democracia le tocó la tarea de destruir la enseñanza secundaria y primaria, asistidos por una constelación de ONGs que no son otra cosa que perduelis disfrazados de progresismo encargados de implementar la estrategia de los Centros de Saqueo de impedir que se forme una nueva clase dirigente, capacitada para resolver los complejos problemas del mundo contemporáneo.

Esa canalla ilustrada es la que ayuda a convertir al orgulloso pueblo argentino en aquellas presencias mudas y temerosas que el Primer Peronismo había desterrado de la Argentina.

La desocupación y la miseria creciente que ya no se podían paliar con las recetas monetaristas de la universidad fundada por John D. Rockefeller en Chicago, (cuyo autor recibiera en 1976 el Premio Nobel gracias a su prédica de neoliberal duro), el Fondo Monetario Internacional comenzó a convertirse en mala palabra para los argentinos y a Menem le resultó imposible sostenerse en el poder, pierde las elecciones y renuncia, pero el Virrey Cavallo sigue en funciones, siempre con el aval de Sistema de Saqueo.

10ª ETAPA: El principio del fin.

La Unión Cívica Radical, con su interminable cantidad de trajes cubriendo el mismo cuerpo de entreguistas, logra acceder al gobierno con un lamentable candidato, Fernando De LaRua, aliado con el progresismo liderado por el charlatán Chacho Álvarez, y comienza un festival de estupideces políticas como pocas veces ha presenciado el castigado pueblo argentino.

Se rebajan los sueldos de todos los empleados públicos y los jubilados, todo el Senado es cuestionado por ser un antro de lobistas y corruptos, el Vicepresidente Alvarez renuncia confesando su ineptitud para siquiera comprender lo que estaba pasando (y menos aún para dar respuestas para solucionar los gravísimos problemas económicos y sociales) y finalmente, harta de tanta payasada e ineptitud el Pueblo Argentino sale a la calle, y comienza un proceso de Democracia Directa, que no se detendrá hasta que sea debidamente institucionalizado.

Las cacerolas populares derrocan a varios presidentes, cuando finalmente accede uno que parecía saber lo que hacía, Adolfo Rodriguez Saa, que propone enviar la fabulosa deuda externa a que la estudie el Congreso, congelándola mientras tanto, revaluar el peso, establecer un jubileo de los deudores, cerrando las agencias que dan informes sobre los mismos, y comenzando la implementación de medidas ya ensayadas exitosamente en su provincia para eliminar la exclusión social.

Ante esta actividad de gobierno, inconsulta con los perduelis locales, el establishment lo amenaza y debe renunciar y huir para salvar su vida, permitiendo que el candidato de los saqueadores, Eduardo Duhalde, asuma la presidencia.

Su breve mandato sirvió para disminuir a menos de la mitad los ingresos de los trabajadores, licuar la deuda local de las empresas multinacionales y todo con el sencillo procedimiento de devaluar el peso a un tercio de su valor con respecto al dólar, lo cual, de un plumazo se triplicó la deuda externa.

Esto produjo una ola de miseria en todo el país, y como el pago de la deuda externa estaba suspendido (gracias a Rodríguez Saá), el capitalismo local, básicamente a cargo de las empresas extranjeras, pudo recomponer su situación y se creó lo que los economistas llaman un Efecto rebote, desde el fondo de la miseria creada por Alfonsín, Menem, De LaRua y Duhalde se rebota hacia arriba, permitiendo que la economía crezca nuevamente.

Pero no fue Duhalde el que aprovechó esta circunstancia pues ante la creciente ola protestas populares, se ordena asesinar a dos cuadros políticos que la lideraban, los militantes peronistas Kosteky y Santillán, lo cual hace que la furia popular lo obligue a renunciar y llamar a elecciones.

En una situación tan fluida, no estaba para nada claro quién era el candidato que seguiría adelante con el Sistema, tarea que finalmente consiguió Néstor Kirchner, que viendo lo que le pasó a su padrino Duhalde, afirma que gobernará sin golpear al pueblo y desempolva la loable bandera de los desaparecidos durante el Proceso Militar, y la bronca residual que quedó en el Pueblo contra los que debieran habernos defendido y no entregarnos a nuestros enemigos.

Kirchner, con una muy limitada base electoral, no deja de hacer los deberes que le asignan los Centros de Saqueo, y sigue desmantelando el sistema de defensa, deja intacto el sistema de saqueo bancario y profundiza la política de apertura de la economía.

El desarrollo industrial del agro, realizado a costa de una fabulosa migración de la gente del campo a los arrabales miserables de las grandes ciudades, unido a un aumento especulativo de los precios internacionales de algunos productos agrícolas que sirvieron para alimentar el ganado de los países que antes nos compraban carne y lácteos, y cuya producción quedó seriamente dañada por la desmedida irrupción de la soja, genero grandes excedentes en el comercio exterior, recursos que fueron aprovechados por el gobierno de Kirchner, para pagar una parte de la deuda externa, pero sin disminuirla en lo más mínimo.

El progresismo discursivo, disimuló una política estructuralmente igual a la de sus antecesores, si bien tuvo algunos hallazgos en la política exterior, oponiéndose a un desfalleciente proyecto de los norteamericanos para controlar formalmente a todos los países sudamericanos.

Sin embargo, Kirchner no pudo, no supo o no quiso solucionar los problemas de fondo de la Argentina, tales como la re-industrialización, la nacionalización de las industrias pesadas y de los servicios públicos, eliminar la indigencia y las condiciones siniestras de vida de los sectores más pobres en las provincias argentinas.

No encaró la resolución de los principales problemas sociales, como la desocupación, la falta de vivienda, la desnutrición infantil, la violencia urbana, no produjo ninguna redistribución de la riqueza y toleró el mayor saqueo ambiental del que se tenga memoria debido a la destrucción de bosques y recursos naturales, y a la expulsión del campo de los chacareros, sustituidos por los pools de siembra de las multinacionales graneleras y financieras.

Tampoco hace nada para revertir la desastrosa política de minería y de pesca, tan ruinosa para las arcas nacionales como para nuestro medio ambiente.

La fuga de divisas durante este gobierno no tuvieron nada que envidiarle a las del período del Virrey Cavallo, y en el campo de la organización política, para mantener su hegemonía, se limitó a estructurar a su conveniencia el clientelismo tradicional, usando un esquema propio de los gobiernos conservadores, y no del peronismo.

La oposición, atrincherada en posiciones hiperentreguistas y antipopulares, le facilitó la permanencia en el gobierno, aunque el poder, como antes, siguió en manos de los amanuenses de los Centros de Saqueo, y como alternativa admitida, la incompetencia y corrupción propia del amiguismo político, o sea la sustitución de la coordinación de actividades en base una doctrina común, por la ocupación de cargos públicos por Gente de Confianza, o sea, por cómplices más o menos comprometidos con el saqueo.

Culmina esa gestión tan anodina en lo político y lo económico, como repleta de gesticulación triunfalista, ante la ausencia de una oposición política organizada electoralmente, puede logra que su esposa acceda a la presidencia.

El 19 y 20 el de diciembre de 2001, son jornadas equivalentes al 17 de octubre de 1945 y al 12 de agosto de 1806, dado que se expulsó a un cipayo y a un Virrey que tuvo que huir disfrazado de su casa para que no lo linchen, con lo cual el Pueblo Argentino ha iniciado un camino, una nueva:

11ª ETAPA: La organización para el cambio.

Mientras en las últimas décadas el vacío de ideas, de organización y gestión, domina a todo el espectro gubernamental y a las clases dirigentes en general, impidiendo cualquier avance en temas de trascendencia política, social, defensiva, educativa, financiera o ambiental, el Pueblo argentino hizo gala de una creatividad que las mentes lúcidas de todo el mundo admiran.

Unos pocos ejemplos bastan para probar esto:
• Ante la brutal represión del Proceso surgen las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo que recogen la admiración mundial y logran que
• Se haga un proceso legal y se pongan en prisión los responsables de holocausto argentino, lo cual no tiene precedentes históricos.
• Cuando se caen los gobiernos después del la Revolución Pacífica del mes de diciembre de 2001, el pueblo se organiza en Asambleas Populares que se reúnen en prácticamente todos los barrios.
• Ante la asfixia económica impuesta por los Centros de Saqueo mundiales, el Pueblo desarrolla los Clubes de Trueque al que concurren hasta 4 millones de personas.
• Cuando los personeros del Banco Central dejan al país sin dinero (emitieron el 1,3% del PBI, cuando cualquier país emite una cantidad cercana al 100% de su PBI), los gobiernos provinciales inventan sus propias monedas, empezando con el Patacón en la provincia de Buenos Aires.
• Ante el cierre de empresas por desfalcos y mala administración, sus empleados se organizan creando el modelo de Empresas Recuperadas por su Trabajadores, que compiten exitosamente con las empresas de los capitalistas.
• Ante la falta de respuesta por parte de los gobiernos a los reclamos populares, se cortan las rutas y se obliga al Poder a ir al diálogo.

Hoy el Pueblo está en las calles, mientras los edificios del poder están vallados o blindados.

Mientras los grupos dirigentes se encuentran esterilizado en polémicas vacías de contenido popular o histórico, el Pueblo, silenciosamente se organiza en miles de grupos de trabajo, de estudio, de reflexión.

Hemos aprendido como los Centros de Saqueo copan a cualquier organización para la Vida, sea combatiéndola, negándola, corrompiendo a sus directivos o descalificando su accionar, por eso el sistema con el cual el Pueblo se defiende y organiza no tiene una estructura formalizada, aunque se encuentran particularmente activos en la comunicación por Internet y mantiene una presencia permanente en las calles, preparándonos para:

12ª ETAPA: Lo que vendrá.

Hemos definido en nuestro trabajo Modelo para un Nuevo País, que no es otro que la Nación Sudamericana, que debemos unir la acción continental con el desarrollo local, y que para tener éxito debemos sanear todos los órganos enfermos contaminados por el Proyecto de Dominación y recuperar la Cultura Criolla aplicándola a todos los ámbitos de la vida.

Pero resulta interesante tratar de descifrar como será el camino que debemos recorrer para lograrlo.

Existe una teoría filosófica, llamada Rizoma que describe el nuevo modelo de organización que se está gestando en las entrañas del Pueblo argentino. Miles de organizaciones, de los llamados Grupos de Afinidad, sin una estructura jerárquica, sino con la capacidad abierta de comunicarse con otros grupos o personas de acuerdo a las circunstancias, que se están estructurando como una trama cada vez más densa que en un momento podrá sustituir al podrido entramado del Sistema actual.

La estrategia de Objetivos sin Tiempo establecida por el Imperialismo Internacional del Dinero o Partido de la Muerte, para instalar un Gobierno Mundial donde unas pocas familias pueden oprimir a la Humanidad Entera, ha encontrado su contrapartida en el Partido de la Vida, que se expresa en una creciente cantidad de espacios: Desde la Red de Redes (Internet) que absorbe e integra a todos los otros sistemas de comunicación, hasta los postulados de la Guerra Asimétrica, definieron los mecanismo necesarios para derrotar a los Centros de Saqueo, al mismo tiempo que estos colapsan ante la imposibilidad de mantener un dispositivo de Represión Global, hasta ahora sostenida por la sangría monetaria de todos nuestros países, estafados mediante la imposición del dólar y el euro como divisas.

Un gran acontecimiento a favor de nuestra Liberación Definitiva, lo constituye la sanción de la Constitución Política de la República de Bolivia, en un documento de particular relevancia histórica, pues establece bases jurídicas para reinstalar el Sistema de Vida Americano, que fuera destruido por las invasiones europeas de estos últimos cinco siglos y que fuera tesoneramente conservado por los pueblos originarios, que hoy retomaron el poder.

El derrumbe del Sistema Terrorista Neoliberal se manifiesta en el carácter sistémico de esta crisis, pues afecta simultáneamente a los sistemas económicos, comerciales, energéticos, militares, tecnológicos, ambientales, institucionales, comunicacionales e ideológicos, nos presenta la oportunidad histórica de derrotar la actual hegemonía del Proyecto de la Muerte, convertido en un cáncer que puede terminar con la Humanidad y aún con la vida sobre la Tierra, en el caso de un brote psicótico de carácter nuclear.

Los indicadores económicos indican que el crecimiento de la crisis es exponencial y no parece tener otro destino que el colapso: 40 años de parasitismo financiero han logrado destruir toda la riqueza adicional generada por el desarrollo de la tecnología y el incremento de la población.

Por ejemplo, la riqueza neta de la población norteamericana (o sea el valor de las propiedades, acciones, etc. menos las deudas) ha perdido desde 2007, 14 billones de dólares, o sea un PBI entero de la economía más grande del mundo perdido en algo más de un año.

La desocupación total en Estados Unidos (desocupados oficiales + crónicos + precarios) alcanzaba en diciembre de 2008 a 22 millones, un incremento en un año de más de 8 millones de personas.

La situación se repite, con algunas variantes, en todos los países alcanzados por la Globalización, industrializados o sometidos.

El Saqueo Global está llegado a su fin.

La estructura creada por los 7 Pilares del Capitalismo:
• Libertad de comercio,
• Libre cambio monetario,
• Contrato social,
• Libertad de prensa,
• Libertad de navegación,
• Anonimato accionario y
• propiedad privada de bienes inmuebles,

Se desmoronará, y deberá ser reemplazada por otra más benigna y para eso será natural ¡Que se vayan todos!, porque no tienen ninguna calificación ni técnica, ni ética, ni emocional para conducir

EL AMANECER DE UN MUNDO NUEVO que reclama la puesta en marcha de una Epopeya de la Reconstrucción .

Fuente: Red Nacional y Popular de Noticias
Mejor hablar de ciertas cosas. La palabra de los jóvenes

En este informe ellos tienen mucho para decir, aunque la sociedad siga mirando para otro lado.

Militancia post noventa, criminalización, "tribus urbanas", gatillo fácil y pobreza, son algunos de los temas sobre los que consultamos a jóvenes de la ciudad, militantes de los barrios castigados de Rosario.

Manuel López integró el grupo La Vagancia de barrio Ludueña. Militó junto a Pocho Lepratti, de quién, probablemente, aprendió el significado de la palabra militancia. Creció entre las desesperanzas y la muerte cotidiana de los pibes del barrio. También vio cómo los sueños de algunos de ellos fueron latiendo a la par de otros que quedaron inconclusos.

Manuel es un pibe, un “joven” adulto que hoy milita desde otros espacios y resiste entre las burocracias estatales y la necesidad de seguir apostando a los proyectos de inclusión para los adolescentes de los barrios más olvidados de Rosario. Tiene un recorrido hecho entre las calles de Ludueña, como él dice, su casa, su hogar, el lugar dónde se siente cómodo. Allí, siempre que puede, vuelve para dar una mano en las actividades que organiza el "Bodegón Cultural Casa de Pocho".

Con una cadencia suave y pausada, Manuel le pone palabras a la difícil realidad que viven y sobrellevan los pibes condenados a la miseria. Opina, pregunta, afirma, reflexiona. Deja algunos interrogantes para que la sociedad se repregunte a sí misma qué está haciendo con los jóvenes, sobretodo, con aquellos a los que el sistema les robó obscenamente su proyecto de vida. “Me parece que lo que falta es salir, por lo menos todas las semanas, a tocar el timbre a una casa y ver qué te dice esa vecina, salir de lo que vos te crees que existe en el mundo y que a lo mejor no es lo que vos estás pensando.” Salir a la calle, acercarse a los jóvenes que se juntan en las esquinas o en las plazas del barrio. Dejar preguntas y volver a preguntar. “Nos juntábamos a comer y a partir de allí podían organizarse otras cosas: desde ir a la Florida en verano y ver cómo íbamos, caminando, en bici, en colectivo. La reunión era la comida y, a partir de ese espacio informal, se podía ir generando cierta organización”, recuerda Manuel. Así fue como La Vagancia se constituyó en un espacio de militancia y resistencia para los muchos pibes de Ludueña que formaron parte, “un espacio de escucha” donde la excusa era la comida para luego disparar en charlas, lecturas o música.

“Pocho trabajaba mucho esta cuestión. Cuando lo asesinan él estaba saliendo a otras organizaciones a dar una mano con el espacio de jóvenes. Y él siempre planteaba esto de necesitar un cierto espacio de libertad para trabajar con los chicos.” Para Manuel López es fundamental apostar a los “espacios de libertad” al momento de organizar actividades y proyectos para los pibes, así como es necesario también, “volver a recuperar la esquina”. ¿Por qué tanto miedo?, se pregunta. “A los pibes que se juntan ahí nosotros no tenemos ninguna idea para alcanzarles, a lo sumo la vecina del barrio llama a la policía para que se los lleve.”

Militancia

“Decíamos con Pocho, el ser joven es un momento de crisis, pero eso está todo bien siempre y cuando la sociedad funcione medianamente en cierto carril. Es una crisis el ser joven y es una crisis el ser social”, reflexiona Manuel al momento de trazar una continuidad entre las militancias de los jóvenes de los 70 y los pibes paridos por los 90. “Lo que cambia es lo que uno le va poniendo a las ideas de militancia, compromiso, el concepto, la idea, a lo que uno se aferra. Antes, se dejaba a la familia para ir a los barrios”. Ahora, los trabajos de voluntariado se realizan en los tiempos libres. “Los militantes del 70 estaban convencidos del hombre nuevo, lo de los 80 venían con la idea de recuperar y defender la democracia, recuperar los espacios participativos y había una apuesta a eso, en los 90 fue la resistencia a Menem y en el 2000 ¿qué está haciendo?”

“Tribus urbanas”

Para Manuel “habría que ver por qué hoy los medios toman este concepto y los encasillan a todos. Quizás, no sean más que la barra de la esquina de los 80 y los jóvenes y la moda de ahora. Me parece que lo de las tribus urbanas es un temor a lo desconocido y que está asociado por los medios a la cuestión de la violencia. Pero habría que preguntarse cuán violentos somos como sociedad cuando el pibe está en su casa y no puede ir a la escuela, no puede acceder al consumo que se le ofrece como si estuviera al alcance de su mano. Eso es mentira, porque para acceder o tenés que trabajar o sino tenés que ver con qué medio lo obtenés.”

Para el psicoanalista Martín Raffo “la diversidad siempre existió. Antes eran los hippis, los metaleros, los punks. Es sana la diferencia, pero es importante diferenciarla de la mera segregación de clases donde se es “esto o aquello”. El emo no nació emo, eligió serlo y por lo tanto debe sostener todo lo que ser emo requiere, tiene que cumplir con determinadas prácticas que autentifiquen su pertenencia”. Por ello, opina Manuel que “hoy para ser emo necesitas tener determinadas características que normalmente las tenés que adquirir en el mercado”. Así entra en juego la perversidad del sistema y la voracidad de un mercado que impone determinadas modas para los jóvenes. Según Raffo “es hora de cuestionarse (aunque sea un instante) qué tenemos para ofrecer a éstos jóvenes que están ávidos por formar una identidad que les signifique una herramienta lo suficientemente sólida para habitar la vida.”

Los 90 en Ludueña

“Ludueña era básicamente un barrio obrero. En los 90 la gente se quedó en la calle y tuvo que salir a hacer chipa, torta frita, torta asada. Y casas donde la mujer sostenía el hogar haciendo limpieza o cuidando pibes, ya no estaba, entonces la madre trabajaba dos días por semana y no alcanzaba”, cuenta Manuel a enREDando. Los 90 golpearon con dureza el núcleo de los hogares más humildes de Rosario. Precarización laboral, masiva desocupación, cierre de fábricas y represión policial fueron algunos de los golpes certeros que propinó el modelo neoliberal. “En los 90 fue terrible, empezó a surgir fuertemente la cuestión de la droga organizada, del narco, del gatillo fácil. En los 90 vos sabías que podías terminar con un tiro en el cuerpo.”

Hoy transitamos el 2009. Para Manuel, ahora los jóvenes son “demonizados” por el sistema. Acusados de “peligrosos”, son victimizados por la sociedad y el Estado. “Son los que nos molestan en los semáforos para decirnos que quieren y saben trabajar, a nosotros que los marcamos como vagos a ellos y como explotadores a sus padres. Son los que nos impresionan en los contenedores buscando residuos de comida porque tienen hambre, mientras nosotros los excluimos como sucios. Son los que llenan los bares, se asoman a los bares, se acercan a nuestras fiestas para ver si “ligan algo” y a quienes nosotros queremos encerrar como molestos, y ahora como muy peligrosos”, escribieron los chicos de Ludueña, en el primer número de la revista que ellos mismos editan "Tierra de alguien" (TDA).

Criminzalización

“La respuesta que dan es bajar la edad de imputabilidad”, sentencia Manuel. “Desde el Estado no hay que esperar nada porque termina encasillando a los jóvenes en programas donde hay que cumplir con determinados requisitos para participar en determinado espacio. Y me parece que la dinámica de los jóvenes es la movilidad permanente. Cuando vas al barrio, lo que planeaste desde un escritorio no existe. Terminas tratando de limar al joven para que se encasille en ese programa y en realidad el pibe va a seguir viviendo dónde vive y cómo vive. Lo que hay que ver es cómo generamos espacios de militancia para ir al barrio y ver qué surge en el momento.”

Manuel López, quien actualmente coordina y participa de espacios donde se trabaja junto a adolescentes, sostiene que es necesario volver a salir a la calle y escuchar lo mucho que los pibes tienen para decir. Por ello, no cree demasiado en los “programas” armados por el Estado o ciertas organizaciones, donde los chicos “ingresan por la ventana y no por la puerta”. El problema, como afirma Manuel, es que “no estamos acostumbrados a trabajar en la intemperie, con carpas en el desierto. Necesitamos levantar carpas, no edificios. Desde el Estado vienen con programas como el de Voluntariado, que es cómo levantar un edificio sobre la arena que se esta moviendo continuamente. Me parece que las respuestas deberían ser más micro, más puntuales, en determinados lugares, con determinada gente.”

Una contundente expresión de deseo y acción moviliza a Manuel a levantar las mochilas de las que habla. Sin embargo, muchas veces se topa con la difícil tarea de “levantar carpas” frente a la inacción de los organismos estatales. “Uno llega a un barrio con la mochila llena de cosas pero, seguramente, va a tener que tirar esa mochila e inventar otra en el momento. Pero eso, ¿quiénes lo hacen?, ¿cómo lo hacen? Normalmente te cansás por la burocracia del Estado.”

Inclusión para los jóvenes

Muchos son los disparadores a los que apunta Manuel en la entrevista. ¿Qué hacemos cómo sociedad para incluir a los jóvenes? Probablemente, muy poco. Por ello, el espacio organizativo se vuelve casi indispensable. “Mi apuesta es a tratar aportar a organización. Sin una organización que te esté sosteniendo es imposible poder estar activando cosas. Deberíamos ir buscando los espacios donde los jóvenes hacen otras cosas, desde los secundarios, los centros de estudiantes, las universidades, desde los centros comunitarios, donde hay jóvenes de los propios barrios que están organizados”. Ejemplo de ello, son los pibes de Mendoza y el Arroyo Ludueña que sostienen el espacio de formación popular “Los pinchitos”, los chicos de Ludueña que editan la revista “Tierra de alguien” o los pibes de la Biblioteca Fontanarrosa, entre muchos otros.

Ignorados por el discurso mediático que construye el “binomio jóvenes = delincuencia”, los espacios en los que los pibes sueñan y crean abundan en las periferias, pero hace falta más. “Deberíamos crear espacios donde los jóvenes puedan estar, abiertos y libres. Hay toda una gama de jóvenes que no llegan a acceder a espacios como puede ser la escuela, entonces, ¿qué espacios tienen para ir?” pregunta Manuel López al final de la entrevista.




26 de marzo de 2009
El proceso golpista sojero

Por Rubén Dri *

Un rehén de la zona de Gualeguaychú nos envía un mensaje en donde nos dice que “estamos en presencia de un avance de la peor derecha, la más cretina, la más inescrupulosa, la más descarada que nos haya tocado desde los tiempos en que la/su columna militar cometiera el genocidio más grande de la historia con la aprobación y/o el silencio cómplice de los que ahora usan el poroto transgénico como arma de guerra, y que si no hacemos algo nos va a pasar por arriba y después tendremos que lamentar quince o veinte años más de abusos fascistas”.

El 24 recordamos el golpe militar que instauró la dictadura militar genocida con la misma idea, el mismo proyecto, que hoy tiene esa derecha cretina impulsada entre otros grupos de poder por la Sociedad Rural, la misma que hoy impulsa, mandando adelante a los panzers de la Federación Agraria, el golpe que se suele denominar “clima destituyente” o golpe suave, pero que, a estas alturas, de suave no tiene nada, a no ser por la no presencia del ejército.

Para quienes sostenían en la anterior etapa de este proceso golpista que tal golpe era sólo un fantasma levantado por el Gobierno y que bastaba con retirar la 125 y en su lugar proponer retenciones segmentadas, hoy no pueden volverse a equivocar. Nunca interesó la 125 en sí, sino el golpear, desgastar –Buzzi dixit– al Gobierno hasta hacerlo caer, si es posible, para terminar con un Estado que pretende “entrometerse” en los grandes negocios del agro.

Las cosas ahora están claras. Las cartas están sobre la mesa para que cada cual las juegue como quiera. Todas las demandas desde el primer lockout, salvo la eliminación total de las retenciones a la soja, fueron concedidas, y todas, sin excepción, fueron rechazadas. Ahora ni siquiera aceptan que el producto de las retenciones a la soja sea compartido federalmente, como antes exigían.

Para esta derecha golpista que hace centro en el denominado “campo” y la “inseguridad”, las instituciones sirven si ellos las dominan. No habiendo ejército a utilizar, recurre ahora a las más groseras y salvajes patoteadas. Las amenazas y las acciones violentas denominadas “escraches” nos hacen recordar los peores tiempos. El energúmeno de Gualeguaychú amenazó directamente a Cantero, intimándolo a convocar a la Comisión de Agricultura “si quiere volver en paz a su provincia”, a no ser que “prefiera emigrar”.

Mientras tanto se vuelven a hacer dueños de las rutas, es decir, del país, porque determinan quiénes pueden pasar y quiénes no. Los grandes medios de comunicación que siempre levantaron la voz reclamando represión cuando los desocupados cortaban las rutas por una cuestión de subsistencia, ahora callan o directamente aprueba estos métodos utilizados por quienes claman por la “calidad institucional”.

“Pienso con lo poco que me queda de humano –continúa el mensaje que me llegó de Gualeguaychú– no sólo en los camiones cargados de productos que se pudren y camioneros que pierden el viático o el laburo. Pienso en niños enjaulados en los colectivos diez, doce, quince horas. Viejos que van a consulta o tratamiento y no llegan a tiempo.”
Este proceso golpista ya no puede ser llamado “blando”. Ya es duro y se endurece cada vez más.

* Filósofo, profesor consulto de la Facultad de Ciencias Sociales (UBA)

"Parte de Guerra"


El día 25 de marzo de 2009, las 20.25 hs el Comando Tecnológico Armando Bo de la JP Descamisados procedió a interferir la señal emanada por el Satelite INTELSAT a través del cual transmiten su señal Canal 13, TN (Todo Negativo) y Radio Mitre, todas empresas pertenecientes al Gorilopolio CLARIN.-

La acción fue desarrollada por las TEI (Tropas Especiales de Interferencia) mediante la colocación de un artefacto (de fabricación en la Telescuela Técnica Montonera) conformado por una budinera y una percha, que orientadas con las coordenadas que nos legara el General Peron, lograron interferir la señal del Grupo Económico.-

Unas horas antes, los cipayos del gorilopolio CLARIN, comenzaban a transmitir el infame rostro de la mentira, representado en la persona de Sergio Lapegüe, minúsculo personero de la desinfromación popular, hijo del General Lapegüe, ladero de Bussi en Tucuman.

Una vez más el Ejército Descamisado demuestra que no hay barco, avión, lancha, cama, pared o satélite donde los enemigos del pueblo puedan esconderse.

Como nos enseñara el compañero y cantautor Bombita Rodríguez, no hay lugar, siquiera en el espacio sideral, donde las fuerzas del odio y la mentira puedan sentirse seguras.

Su debilidad lo muestra esta operación.

Por cada infame mentira del enemigo, Cinco interferencias habremos de provocarle.-

Que Dios, Nuestro Señor, se apiade de su Señal.

¡PERÓN O MUERTE!
¡VIVA LA PATRIA!
LOS SATELITES SON DE PERON
JP DESCAMISADOS
Domingo, 01 de marzo de 2009



Discurso de la Presidenta de la Nación, en el acto de apertura de Sesiones Ordinarias del Congreso de la Nación

Honorable Asamblea Legislativa: vengo a dar cumplimiento una vez más, a la obligación que me imponer como Presidenta de la Nación, el artículo 99 inciso 8º de nuestra Carta Magna, en cuanto a presidir la apertura de las sesiones ordinarias de este Parlamento, y al mismo tiempo dar cuenta de la gestión del Estado de la Nación.

Debo reconocer que, tal vez, sea la primera Presidenta en tantas décadas que viene a dar este mensaje ante nuestras Cámaras, en una situación inédita en materia internacional.

Todos los hombres que me precedieron en el ejercicio de este cargo, vinieron muchas veces a hacer su mensaje, su primer mensaje o los que les correspondieran luego, en marco de graves crisis, pero en la mayoría de los casos eran crisis provocadas en nuestro propio país o tal vez los coletazos de alguna crisis muy focalizada o localizada que generaba impactos en la economía de nuestro país.

Hoy estamos ante una situación -reitero- absolutamente inédita. Todos, absolutamente todos coinciden que es similar a la de 1930. Otros la comparan con caída del muro de Berlín; diferencia con la caída del muro de Berlín, es que en aquella oportunidad se les había caído a los que estaban del otro lado. Ahora los muros se nos han derribado a nosotros.

Tal vez tenga que ver en esta situación, porque la historia siempre tiene con casualidades, que aquel derrumbe del muro de Berlín hizo creer a algunos o caer a algunos en los mismos fundamentalismos en que habían caído quienes habían construido esos muros, los mismos, aquellos que presuponían que el Estado todo podía resolver y que poco tenía que ver lo que quería cada ciudadano o cada ciudadana, y luego este otro modelo que se impuso en lo que podemos fundamentalismo de mercado en el cual el Estado debía desaparecer, el mercado, el correcto asignador de recursos, la política casi una tarea de administrar lo que se tenía y fundamentalmente más que compromiso de transformación, resignación y acomodamiento de lo que se tenía.

Los paradigmas han caído y vemos todos los días noticias que agobian, caídas de bancos, despidos masivos, fábricas quebradas, parece que nada pudiera tener fin en este vacío sin fin. Y lo que es más importante, los que toda la vida pronosticaron lo que iba a pasar sobre nosotros, sobre ellos, sobre el mundo y sobre la historia, no aciertan en ninguna de las medidas, en ninguno de los diagnósticos. Tengo también mis serias dudas que quienes fueron los causantes de esta crisis puedan tener la capacidad intelectual de formular alternativas y soluciones diferentes. No por malos, sino simplemente por estructuras mentales muy consolidadas por mucho tiempo de pensamiento único rechazando toda otra alternativa, lo cual nos obliga a todos nosotros a ejercitar una fuerza diferente en cuanto a encontrar alternativas a un mundo que se ha derrumbado.

Vamos a ir al G20 llevando las propuestas que venimos sosteniendo desde hace mucho tiempo, pero sinceramente creo que lo económico y financiero es solamente la punta del iceberg. Creo que hay un modelo en crisis que tiene que ver también con una forma de relacionarse en el mundo basado en la subordinación y no en la cooperación, basado fundamentalmente en que las reglas sólo existen y deben ser cumplidas por los países débiles o emergentes, y tal vez los que integran un selecto grupo que hasta ahora ha dirigido las economías, las finanzas y la política del mundo no deben atenerse a esas reglas. Sostengo y creo que no solamente es económico o financiero el problema.

Al G20 vamos a ir con lo que venimos sosteniendo desde tiempo, desde el año 2003 en todos los foros internacionales, pero que ya no se agota en la mera formulación de los organismos multilaterales de crédito o en la propia organización política que es Naciones Unidas. Va a requerir la formulación total del pacto de Bretton Woods, pero al mismo tiempo también, un acuerdo en materia de políticas macroeconómicas globales que tengan y que tiendan a levantar y sostener la demanda global, porque vemos que, con el solo fondeo de bancos que se caen, no alcanza; el grave problema es que se ha quebrado la confianza y muchas sociedades están al borde de su capacidad de endeudamiento, la han superado, con lo cual uno de los caminos problemas fundamentales del mundo, es lograr reactivar la demanda global, única manera de reactivar la economía, además también de lograr fuentes de financiamiento.

Se va a tener que tener entonces una noción de cooperación y no de subordinación en la formulación de políticas en este sentido. También deberán ser reformulados los organismos multilaterales de crédito que ya deberán cambiar totalmente lo que ha sido el ejercicio hasta ahora y que ha sido siempre someter a condicionalidades que tenían que ver con ajustes a las economías emergentes.

Estos organismos multilaterales, Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional deberán convertirse en instrumentos de financiamiento sin condicionalidades, fundamentalmente las economías emergentes que han sido las responsables de las tres cuartas partes del crecimiento de la economía mundial en los últimos 10 años en planes de infraestructura que complementen además, los requerimientos de la demanda global.

Por otra parte también deberá regularse definitivamente a nivel global, el sistema financiero, el movimiento de capitales para que no se produzca la paradoja que tenemos hoy donde precisamente desde los países emergentes que no han provocado la crisis, emergen y se trasladan hacia los países centrales, los capitales.

También llevaremos como propuesta a ese G20 la supresión de los paraísos fiscales. Se calcula que más del 40 por ciento de los capitales del mundo, están precisamente fondeados en los paraísos fiscales.

Será necesario entonces, encontrar un modo de cooperación y un modo de funcionamiento global sustancialmente diferente, porque esto trae aparejado también dos análisis o dos conclusiones que no podemos soslayar. La primera, que el acuerdo debe ser global y la segunda, que va a ser imposible la salida de modelos nacionales si realmente la crisis se prolonga en el tiempo, terminará impactando indefectiblemente en todos los países a escala planetaria. Esto es una realidad incuestionable y esto es lo que tiene de nuevo e inédito esta crisis, que emergiendo de los países centrales impacta en todas aquellas economías que venían sosteniendo el crecimiento mundial y al mismo tiempo, no da respuestas ni hacia afuera ni hacia adentro de sus propias economías.

¿Cómo los encuentra a los argentinos esta crisis sin precedentes a escala global? Esta crisis nos encuentra en nuestro sexto año -el año que pasó me refiero al año 2008, mi primer año de gestión- en el sexto año de crecimiento consecutivo completando el ciclo de crecimiento económico más importante de nuestros 200 años (APLAUSOS), 66 por ciento del crecimiento de la economía, 47 puntos se los debemos esencialmente al mercado interno; un modelo de acumulación que tuvo en el mercado interno, en la exportación y en la inclusión social, generación de trabajo, producción y economía real, los ejes fundamentales. Esta es una de las características de la Argentina frente a esta economía global que se convirtió en una economía de dinero electrónico de carácter absolutamente financiero que nos hace recordar mucho al derrumbe del año 2001 en nuestro país cuando se había construido una pirámide, tal vez no financiera pero sí en torno a la convertibilidad que finalmente provocó el desplome de nuestra economía, de nuestra sociedad y de nuestras instituciones.

Nos encuentra demás, a diferencia de lo que sucede en el mundo financiero global, con un sistema financiero que ha duplicado su capital en los últimos 5 años que además, ha pasado de tener al Estado como deudor, como acreedor neto en base a que sostenemos con nuestros depósitos, parte importante también de ese sistema; sistema que además, solamente tiene un 12 por ciento de sus depósitos en dólares, que además solamente puede prestar de acuerdo a regulaciones internas a sectores que también reciben ingresos únicamente en dólares.

Encuentra además a esa sociedad y a ese sistema financiero, con un nivel de endeudamiento que no supera el 20 por ciento, frente a economías como la estadounidense por ejemplo, donde el endeudamiento de sus sociedades es superior al ciento por ciento de su Producto Bruto Interno. Se encuentra también con un posicionamiento en torno a la redistribución del ingreso más importante que el que teníamos inclusive a fines del año 2007. En el año 2007 la participación de los trabajadores en el PBI había llegado al 42.9; finalizamos el año 2008 con una participación de los trabajadores en el PBI del 43.6, la serie más alta desde el año 2003 a la fecha donde partimos de un 34 por ciento de los trabajadores en la participación del PBI y esto se debe esencialmente al modelo de acumulación que también impactó midiendo el último trimestre en materia de desocupación el 7.3, alcanzando también la serie más baja de aquellos 25 puntos de desocupación del año 2003.

A qué se deben esencialmente estos resultados que también podemos adosar a lo que fue el resultado de la exportación en el año 2008 donde batimos récord en materia de exportación llegando a 70.124 millones de dólares sobre los 55.880 millones de dólares que fue en el año 2007; un superávit que significó el 4.6 de nuestro PBI, el más alto nivel de exportaciones y el superávit comercial más importante de la Argentina en toda su historia. Tiene que ver esto, absolutamente, con el modelo que veníamos desarrollando -y que bueno es decirlo- desde las usinas centrales que se cayeron en los grandes centros de poder venían anunciando reiteradamente desde el año 2003 en adelante, que indefectiblemente se derrumbaría. Sin embargo, en este año 2008 que me tocó presidir la suerte de los argentinos, el gobierno de los argentinos, pudimos tener un récord de exportaciones, récord de exportaciones, que también es bueno desentrañarlo, porque tal vez refleja con absoluta claridad, el por qué de la disminución del desempleo, el por qué del aumento de la participación de los trabajadores y del sector asalariado en el PBI, de esos 70.124 millones que exportamos la mayoría fue de manufacturas de origen industrial; 25.000 millones de dólares tuvo el sector por ejemplo, de exportación de cereales, pero es bueno desentrañar las cifras también; de esos 25.000 millones de dólares de exportación del sector granario, 14.000 corresponden al sector de la agroindustria, es decir, aquella que agrega valor a la materia prima. (APLAUSOS) Y además recortó en exportaciones -recursos primarios y manufacturas de origen agropecuario- un crecimiento importante respecto del año anterior del orden del 30 por ciento; 19.800 millones de dólares que habían exportado en este rubro en el año 2007 y más de 25.000 millones en el año 2008; en el sector de carnes 1.776 millones de dólares frente a los 1.500 millones aproximadamente del año 2007 y 566 millones en el sector de leche frente a 460 millones de dólares del año 2007.

Como vemos podemos llegar a dos conclusiones: primero, que crecimos en todas nuestras exportaciones y que además lo hicimos fundamentalmente ese crecimiento en torno al sector manufacturero industrial, de origen agropecuario en menor medida y de origen industrial en gran medida. Esto explica la baja en el desempleo y la redistribución del ingreso que se produjo. Todos sabemos que es precisamente el sector donde más valor se agrega, donde podemos redistribuir con mayor justicia el ingreso generando trabajo y crecimiento para la economía. No es propiedad de este gobierno ni de este partido; simplemente la comprobación fáctica y científica de que el dinero por sí mismo produce dinero, si no pasa por la circuito de la producción de los bienes y de los servicios, que es el modelo que creemos que debemos seguir sosteniendo. (APLAUSOS)

Creemos que parte importante -yo diría- total y fundamental de la crisis de lo que se denominaba el "primer mundo", pasó precisamente por creer que el dinero se reproducía asimismo, sin necesidad de articular con trabajo y producción, esto es una economía financiera frente a nosotros que, siempre la Argentina ha querido construir en sus mejores períodos históricos cuando ha basado sus políticas y sus gobiernos en la economía real. Esta es una comprobación que nos da nuestra propia experiencia histórica como país. Cada vez que dejamos de lado a la producción, al trabajo, a la generación fundamentalmente de riqueza a través del esfuerzo, es donde caímos en la fantasía de que pensábamos que podíamos vivir sin trabajar o siendo solamente un país de servicios.

Creo que toda esa experiencia, la que hemos tenido nosotros como país, la que hoy podemos confrontar con el mundo, nos dice muy claramente cuál es el mundo que debemos profundizar y seguir.

También en materia de estructura de financiamiento, hemos tenido en este año 2008 que ha pasado, un mejoramiento de nuestra ratio de deuda. Del 56,1 por ciento que teníamos de ratio de deuda sobre PBI, hoy luego del financiamiento, refinanciamiento que hemos hecho de PG, estamos en el orden del 49.1 de ratio de deuda sobre PBI. (APLAUSOS).

Se acordarán ustedes que eran los PG, eran los préstamos garantizables a partir del famoso megacanje y cuyos vencimientos estaban calzados fundamentalmente desde el año 2009 al 2011. De estos 23.800 millones de pesos de PG elegibles, hemos financiado más de 19.000, el 80,20 por ciento de la deuda exigible que tenía la República Argentina, pero además lo hemos hecho con un ahorro concreto de 2.001 millones de pesos en materia de ese financiamiento, sin pagar además ningún tipo de comisiones. (APLAUSOS).

Hemos también mejorado la situación de nuestras provincias. Permítanme, tal vez aquí sí voy a leer porque son cifras en las cuales quiero tener absoluta y milimétrica precisión, sé que hay senadores, es el ámbito de los senadores y de los diputados que defienden y representan los intereses del pueblo y de las provincias. Pero también quiero decirles que el crecimiento de la actividad económica desde el año 2003 en adelante, impactó más que positivamente en todas las cuentas provinciales, no sólo en forma directa a través de la coparticipación y de lo que constituyen las transferencias automáticas del Tesoro Nacional a provincias y que por lo tanto no dependen del humor de esta Presidenta ni de cualquier otra, sino también a partir de que habiendo mejorado la inversión pública en materia de infraestructura, hubo importantes transferencias hacia las provincias.

Si me permiten voy a analizar dos provincias, porque estuve justamente en ellas esta semana que pasó; saben que estuve el día lunes en esa hermosa ciudad que es San Fernando del Valle de Catamarca, provincia de Catamarca y el día jueves estuve en Rosario en compañía del presidente de nuestro Bloque de Diputados y también del Gobernador de la provincia de Santa Fe y del Intendente de Rosario.

Quiero leerles algunas cifras: Catamarca en materia de evolución de coparticipación: en el año 2002, la provincia de Catamarca recibía 249 millones de pesos de coparticipación. Si uno mira todas las series, todas las cifras desde el año 1991 hasta el año 2002 jamás había podido perforar siquiera el techo de los 300 millones de pesos. Ya en el año 2003, la cifra de 249 millones se elevó a 358 millones; el año pasado, 2008, primer año de mi gestión, la cifra de coparticipación de Catamarca en Coparticipación Federal de Impuestos, únicamente era 1.440 millones de aquellos 249 millones que habían sufrido en el año 2002. (APLAUSOS).

Si uno va además a otros recursos de origen nacional que también tienen transferencias automáticas, el subtotal se eleva a 1.826 millones de transferencia automática. Si además se le suman otras transferencias directas y otros gastos de la Administración Nacional, desde la ANSeS, desde Planes como el FONIL, como los planes alimentarios, todo lo que constituyen las transferencias más la obra pública por supuesto, llegamos a la cifra de 2.883 millones, a los que podemos sumar también los 181 millones que recibe en concepto de subsidios para la generación eléctrica, que como todos ustedes saben lo reciben todas las provincias y alcanza a los hogares, a los comercios, al alumbrado público y a la industria. Llegamos así a 2.883 millones en el año 2008 frente a 2.338 que también había sido récord en el año 2007. El Presupuesto para el año 2008 de la provincia de Catamarca, fue de 2.800 millones, menor a la transferencia que, por distintos conceptos, se recibió desde el orden nacional.

Puedo pasar a otra provincia, en este caso la provincia de Santa Fe, la segunda provincia en la cual estuve esta semana. Cuando uno mira los números de Santa Fe, ve que en el año 2002 habían recibido 800 millones en materia de Coparticipación Federal de Impuestos, nunca había perforado Santa Fe el techo de los 1.000 millones. Por primera vez perfora el techo de los 1.000 millones en el año 2003 donde recibe 1.162 millones de pesos, llegando en el año 2008 a 4.673 millones, casi 1.000 millones más durante el año 2008 y durante el año 2007. (APLAUSOS).

Si sumamos, del mismo modo que lo hicimos con la querida provincia de Catamarca, las transferencias automáticas directas más las recibidas por obra pública, estamos en el orden de los 14.166 millones de pesos. El Presupuesto de la provincia de Santa Fe fue para el año 2008 de 11.000 millones de pesos; podemos sumar también los más de 700 casi 800 millones recibidos en materia de subsidios para la generación de energía eléctrica que abarca a todo el espectro al igual que todo el país.

¿Por qué estas cifras, por qué estos números? Porque es bueno desmistificar y porque es bueno aclarar que cuando el país crece, crecen todos en el país, que no hay salidas personales ni individuales en un país, que un país sólo se reconoce en un proyecto nacional, en un proyecto nacional que podrá estar en un determinado momento de la historia impulsado por un sector político, pero que yo sueño, sinceramente, para convertirnos en un país en serio, que lo que son las bases estructurales del crecimiento, del trabajo, de la redistribución del ingreso sean asumidas como bandera por la mayoría de la dirigencia política argentina, para garantizarle este crecimiento a los argentinos. (APLAUSOS).

Porque yo me pregunto, no ceso de preguntarme: ¿qué pasaría si esta crisis a nivel mundial hubiera encontrado a la Argentina en otra situación o, tal vez, con alguna dirigencia política que siempre concibe al ajuste y el no tocar los privilegios de los que más tienen para enfrentarla? ¿Por dónde hubiera ajustado? ¿Quiénes estarían pagando los costos de esta crisis en otro momento?

Creo que la respuesta la tienen todos los argentinos, basta con mirar para atrás lo que vivimos para entender lo que se hubiera hecho tal vez en esta oportunidad. (APLAUSOS).

Sinceramente me enorgullezco de formar parte de un Gobierno que jamás envió a este Parlamento un proyecto de ley que restringiera las garantías que quitara derechos a los argentinos, que le descontara salarios a jubilados o empleados públicos, jamás. (APLAUSOS). Ni tampoco que no hiciera de la memoria, de la verdad y la justicia también los ejes centrales de su gestión. (APLAUSOS).

Quiero también rescatar que en este marco me enorgullezco de formar parte de este proyecto política que cuando uno lee los diarios en este tembladeral que es el mundo y solamente ve que hay despidos, que hay ajustes y que hay crisis, ha podido decirle a sus jubilados una vez más, como lo viene haciendo desde el año 2003, que van a tener un aumento del 11.69 por ciento. (APLAUSOS).

Es difícil encontrar otros ejemplos similares y quiero detenerme en este caso puntual de los jubilados. Allá me aplaude María América del fondo. Quiero detenerme en este punto central que son los jubilados porque siempre han sido una de las variables de ajuste en la República Argentina.

He tenido también el honor de ser la Presidenta que envió a este Parlamento para su tratamiento la Ley de Movilidad de Salarios, de Haberes de Pensionados y Jubilados de la República Argentina y también ustedes haber tenido el honor, como Parlamento, sobre todo mirándoles la cara a muchos de ustedes que muchos veces como oficialistas o como opositores han tenido que votar cada cosa, poder votar un aumento para los jubilados, no deja de ser una caricia en al alma. (APLAUSOS).

De esta manera hemos llegado una vez más, a más de 6.118.000 beneficiarios para ser más exactos, de los cuales también tenemos que acordarnos de ese 1.800.000 al que ya llega la moratoria donde hemos incorporado a gente que se había caído de la producción y del trabajo y que luego, al cabo de una vida, por eso o porque tal vez algún patrón inescrupuloso no le había hecho los aportes, carecía del derecho a la jubilación. También le hemos dado a esos argentinos y a esas argentinas el derecho a tener un ingreso. (APLAUSOS).

Quiero decirles también que en este año 2009, tal cual fuera anunciado por la señora Ministro de Asuntos Sociales hace unos días, hemos aumentado en lo que hace desde el año 2003, donde el presupuesto para cuestiones de carácter social, acción social y promoción social, programas que no solamente están en el Ministerio de Asuntos Sociales sino también en el de Trabajo, teníamos un presupuesto en aquel 2003 de 1.700 millones de pesos aproximadamente y este año 2009 vamos a tener más de 10.000 millones de pesos, lo que significa un aumento del 510 por ciento de recursos que asignamos también a los sectores que mayor grado de vulnerabilidad social tienen en la República Argentina. (APLAUSOS).

También hemos logrado en materia educativa, mañana vamos a inaugurar el ciclo lectivo en la provincia de Salta, en forma simultánea inauguraremos una escuela ahí casi en la frontera con Bolivia, más al norte de Santa Victoria, en Salta, al mismo tiempo el Ministro de Educación estará en la provincia de San Juan inaugurando también varios establecimientos, la señora Ministro de Asuntos Sociales estará en El Impenetrable, Chaco, inaugurando también una escuela allí en el corazón de El Impenetrable, y la Ministro de Defensa, en compañía de la señora Gobernadora de Tierra del Fuego está en la Antártida reinaugurando la escuela que se incendió y que hemos reconstruido para que a lo largo y a lo ancho del país, en el marco del Plan 700 y 1.000 Escuelas, sigamos construyendo capacitación, educación para los argentinos que es el gran eje y protagonista de la movilidad social. (APLAUSOS).

En este marco también, hemos cumplido, tal cual lo marca la Ley de Financiamiento, con fijar el piso de lo que un docente debe ganar como básico, como mínimo en la República Argentina.

Ustedes saben que estaba en el orden de los 1.290 pesos y se ha establecido una suma fija de 200 pesos que lleva ese salario mínimo para los docentes a 1.490 pesos. También hemos decidido pagar lo que restaba de la deuda del Fondo de Incentivo Docente, que no se había pagado en el año 2001, y que el anterior gobierno del presidente Kirchner pagó una parte y esta Presidenta va a terminar de pagar la deuda existente con el sector pagando los 3 FONID que se debían del año 2001 en cuotas de 55 pesos que arrancan desde el mes de julio hasta diciembre. (APLAUSOS).

Permítanme en este momento hacer un análisis respecto de todo esto, del tema de la educación, del derecho a la educación. Ustedes saben lo que yo pienso porque lo dije muy claramente aquí la primera vez que vine a hablarles como Presidenta en aquel 10 de diciembre del año 2003.

Ustedes saben que creo que las medidas de fuerza perjudican a la educación y a los chicos, pero también, como dirigentes políticos, y esto se lo digo a todos los partidos políticos, tenemos que pensar qué modelo de sociedad queremos y qué es lo que vamos a ofrecer para vivir. Porque es cierto, hay mucha disparidad en los salarios y es cierto que muchas administraciones provinciales tal vez no puedan pagar lo que se demande. Pero lo que no me resulta sensato, lo que no me resulta justo es que mucha dirigencia que sostiene que por allí no puede pagar más, sin embargo a la hora de fijar postura respecto de cómo deben contribuir los que más tienen en una sociedad, sea benevolente con los que más tienen y exija que los maestros vayan con salarios mínimos. Esto es lo que a mí como sociedad no me cierra. (APLAUSOS).

A ver, la mayoría de todos ustedes han sido compañeros y compañeras mías de bancada, como oficialistas o como opositores, pero es justo, es ético, es moral para aquellos que creen que la política y las decisiones de Gobierno también se toman en el plano de la ética y de la moral que, por un lado le digamos a un docente que no le podemos aumentar, lo cual es rigurosamente cierto, pero al mismo tiempo les digamos a los que tienen mayor capacidad contributiva "no paguen", esto es lo que no me parece justo y esto es lo que tenemos que discutir como sociedad. (APLAUSOS).

Tenemos que tomar definiciones al respecto, porque sino nos pasa lo que le pasó a otra dirigencia, entre la cual hay muchos y buenos amigos míos, que le contaron al país un cuento y que luego fue eso, un cuento que terminó mal.

Pero, ¿saben qué? Escuché decir por ahí que yo era una persona a la que gustaba sacarles a unos para darles a otros; la economía -y todos ustedes lo saben- es, precisamente, administrar con los recursos que se tienen y con la contribución que hay. Siempre en economía, lo que se les asigna a unos, es porque se lo está sacando a otros, porque el único que pudo multiplicar los peces y los panes fue Jesucristo, el resto tiene que tomar decisiones en base a los recursos con los que se tiene. (APLAUSOS) El resto, mis queridas amigas y amigos, es lo que se dice en las campañas electorales y que luego no se puede cumplimentar cuando se está en la concreta gestión de gobierno.

Si uno mira, entonces, este año concreto de gestión, con números estadísticos muy puntuales resultados de recaudación, de ingresos, de actividad, de redistribución del ingreso, de exportaciones, de crecimiento de la actividad económica, de mejora de nuestros jubilados y, a propósito, me había olvidado de decirlo -nadie se sienta ofendido por lo que voy a decir- y de comentarles que cuando discutimos la Ley de Movilidad aquí en este ámbito, hubo una fuerte discusión acerca de qué índice aplicar. Me acuerdo que el índice que quería aplicar el oficialismo, o sea nosotros, el Gobierno, le iba a dar mal a los jubilados, el 4 por ciento y, sin embargo, si hubiéramos aplicado el índice que quería la oposición, que yo calculo que lo hacía con las mejores intenciones, no creo que hubieran querido hacerlo con malas intenciones, hubiera sido menor que el que se aplicó. ¿Por qué? Porque esta Presidenta decidió en todo caso cuando me vinieron a consultar en el bloque por las diferencias que había, "apliquemos siempre el más alto" dije. Porque si se hubiera aplicado el RIPTE, los jubilados hubieran cobrado menos.

Primer aprendizaje: no es bueno muchas veces oponerse por oponerse; lo importante es que podamos discutir, razonar y, entonces, no hacer solamente ejercicio político de oposición, sino esencialmente trabajar por los intereses de nuestros representados.

Quiero también decirles que todos estos números, tal cual me lo preguntaba el otro día un periodista en España, que el año 2008, fue en términos de rentabilidad, inclusive para todas las empresas que cotizan en Bolsa, los dividendos más importantes de los últimos 20 años, las utilidades de los bancos las más importantes de los últimos 15 años; la redistribución del ingreso y de crecimiento a través de convenios, lo más de 1.500 convenios colectivos de trabajo que se sancionaron, fue un crecimiento global del país.

Creo entonces que este momento en que nos toma la crisis, debe dar la necesidad de profundizar aún más el modelo en lo que hace a cuidar el trabajo, la producción y el empleo. Y, en este sentido, hemos lanzado el Plan de Infraestructura más importante que recuerda la historia. No estamos junto a este Plan de Infraestructura y las medidas que tomamos en materia de incentivar el consumo o de dotar de capital de trabajo a las empresas y también incentivar el consumo ante un Plan B. En absoluto, estamos en las medidas contracíclicas para seguir sosteniendo el Plan A porque el que se ha derrumbado es el mundo que sostenía que este modelo estaba equivocado.

Y tan es así que estamos destinando 74 mil millones de pesos a estos menesteres, 7 punto del PBI; 57 mil millones de pesos para un plan de obras públicas de los más ambicioso que se recuerden, esto para ser ejecutado en el corriente año; 6.600 millones para incentivar los préstamos de consumo; otros 6.600 millones para incentivar los préstamos de capital de trabajo y 3.800 millones en lo que son las políticas de ingresos. Todo esto, 7 puntos del PBI, para seguir sosteniendo, como bien lo decía, la generación a la actividad económica y el mantenimiento del trabajo que es lo más importante que tenemos que cuidar los argentinos.

También en este marco, creo que ustedes y la calidad institucional en este país, han tenido un protagonismo sin precedentes también en la historia parlamentaria, por lo menos que yo recuerde desde el advenimiento de la democracia a la fecha. No solamente han participado de esa ley de Movilidad Jubilatoria, también han participado de un proceso que significó recuperar para los argentinos su línea de bandera luego de un proceso de deterioro de este servicio público sin precedentes. Hemos logrado acuerdos con todos los gremios y con todos estamentos que conforman nuestra línea de bandera para volver a recuperar el prestigio perdido. (APLAUSOS).

Creo que también...tardó cada uno de ellos y permítanme decirles algo respecto de esto que refleja un poco la manera de abordar y tratar los problemas muchas veces que perjudica, no los intereses de un gobierno, sino fundamentalmente los intereses de un país.

Sobre esta ley se dijo que el GAFI la iba a observar, que iba a servir para no sé qué cosas, se fueron a hacer denuncias afuera del país no denunciando a un gobierno, sino denunciando a la República Argentina porque, en definitiva, quién había aprobado esta ley, más allá de cómo haya votado cada uno, es el Parlamento de la República Argentina, es uno de los tres pilares del sistema democrático. Sin embargo, porque el resultado no fue el que algunos querían -algunos, no todos, sería injusto que generalizara- hicieron denuncias que luego fueron desestimadas como no podía ser de otra manera en el GAFI.

Pero si se me permite una digresión y para reflejar como muchas veces se plantean las cosas ante la sociedad por parte de algunos medios de difusión. Ayer salió que un informe de los Estados Unidos observaba a la Ley de Repatriación y Exteriorización. La propia embajada de los Estados Unidos salió a desmentir esto y hoy el título que Estados Unidos analiza se va a levantar su veto a la Ley de Repatriación y Exteriorización. Esta manipulación de la información realmente le hace mucho mal a la República Argentina y también a todos los ciudadanos que tienen derecho a acceder a una información correcta.

Estados Unidos forma parte del GAFI, lo sabe cualquiera, con lo cual no puede haber habido error en la información. Tal vez, es un horror la información pero es otra.

Pero quiero charlar estas cosas con ustedes, parlamentarios argentinos, oficialistas y opositores, porque es necesario que algunas líneas básicas de comportamiento y de reglas democráticas e institucionales sean observadas por la totalidad de los partidos políticos, porque si alguien denuncia que el Parlamento argentino, no el gobierno, el Parlamento argentino aprueba leyes para narcotraficantes y lavadores de dinero o terroristas, estamos ejerciendo una muy mala calidad institucional. Y este Gobierno que me ha tocado presidir desde el año 2007, ha hecho del tratamiento en el Parlamento y de la consulta al Parlamento sus decisiones más importantes y, tal vez, más trascendentales que marcaron a fuego la gestión durante el año pasado cuando esta Presidenta tomó la decisión de remitir aquí, al Parlamento, en el medio del conflicto con las patronales rurales la Resolución 125. Lo hizo precisamente para que el Congreso tomara la decisión y aceptó la decisión que ese Congreso tuvo de rechazar la 125.

Y quiero hacer un ejercicio con ello para que veamos como muchas veces priman los intereses partidarios o simplemente especulativos y finalmente, lo que se quería defender en realidad no era lo que se decía, sino tal vez tomar decisiones que descolocaran al Gobierno. (APLAUSOS). Si hoy la Resolución 125 estuviera vigente, las alícuotas de los derechos de exportación serían inferiores a las vigentes. Pero además, los pequeños y medianos productores estarían recibiendo compensaciones, pero además los que estuvieran a más de 400 kilómetros, si mal no recuerdo, de los puertos, estarían recibiendo el subsidio por fletes. Hagan cuentas de cómo estarían.

¿Qué quiero decir con esto? Que muchas veces hay que analizar desde la perspectiva de lo que es la política, pero no la política partidaria, la política en serio que supone la transformación de la realidad y también de los comportamientos de la dirigencia política en la Argentina. No va a haber mayor calidad institucional si además nosotros, como dirigentes, no mejoramos nuestro propio comportamiento a la hora de formar parte de las instituciones y de jugar los roles que cada uno tiene dentro de esas instituciones. (APLAUSOS). Porque tener calidad institucional no significa que los opositores voten o piensen igual que el Gobierno, significa que en aquellas cosas que evidentemente mejoran la situación de lo que se está discutiendo, se apoye y luego, en la elecciones, cada uno de los argentinos pueda elegir quién a su juicio va a defender y representar mejor sus derechos como ciudadanos, como trabajadores, como empresarios, como comerciantes. Pero al momento de decidir, decidir teniendo en cuenta eso, los verdaderos intereses.

Cuando alcancemos eso, argentinos, ahí sí vamos a haber alcanzado la verdadera calidad institucional que demandan todos los argentinos piensen cómo piensen y tengan el lugar que tengan.

Yo quiero decirles que, junto a estas medidas que hemos tomado también y que seguiremos tomando absolutamente proactivas para sostener nivel de empleo y actividad económica, también enviaremos al Congreso todos aquellos instrumentos que las épocas y los tiempos exigen. Algunas viejas deudas también de la democracia argentina, como la reforma de la Ley de Radiodifusión, el cambio definitivo de eso, vieja deuda de la democracia. (APLAUSOS). Y también nuevos instrumentos que den cuenta de los nuevos tiempos económicos y políticos que corren en la Argentina y en el mundo donde ya no es necesario que se denoste al Estado pero es necesario lograr instrumentos nuevos que nos permitan intervenir adecuadamente en la economía para preservar el trabajo y la generación de la actividad económica. (APLAUSOS).

Creo también que todos tenemos que tener una actitud diferente frente a esta crisis inédita a nivel mundial, que no significa seguir a pie juntillas lo que diga quien es el titular del Poder Ejecutivo, pero sí significa -reitero- tener una actitud diferente. Es necesario lograr, frente a los grandes temas de los argentinos, la unidad. Es necesario que juntemos esfuerzos para preservar a la Argentina y a lo que hemos logrado en estos años que, de prolongarse la crisis tal cual como se preanuncia, impactará y convertirá al año 2009 en un año, como alguna persona que conozco dijo, más difícil de los últimos 100 años.

Esto que nos tiene que llevar a Gobierno, a oposición, a sectores económicos, sociales y productivos, a saber que es necesario reconocer que en estos años que han pasado, con aciertos y con errores, que los hemos tenido, es imposible no equivocarse, desde una banca parece imposible no equivocarse cuando se es gobierno, hay que estar sentado acá para saber lo que es gobernar un país y la República Argentina, hay que estar sentado acá o sentada, lo cual además, si no solamente estás sentado, sino que además estás sentada, lo que implica también una cuestión de género, es un poquito más difícil todavía. (APLAUSOS) Y no quiero victimizarme porque no es mi costumbre. (APLAUSOS).

Pero entonces, en esta conceptualización convocar a todos las fuerzas políticas y a todos los sectores para saber que vamos a tener que hacer un gran esfuerzo y que tenemos la experiencia de estos años que hemos vivido.

Creo, sinceramente, sin arrogancia, con mucha humildad, que este proyecto político, estas ideas que hemos levantado, merecen algo de crédito porque hemos tenido resultados muy concretos. Aquellos que defendían lo que decían los de afuera, aquellos que defendían a los que nos criticaban, desde consultoras, desde bancos internacionales, que hoy ya no existen y a los que restan nadie les cree, creo que merecemos entonces, no apoyo, pero sí comprensión y fundamentalmente, cooperación, que es el nuevo verbo que debemos conjugar en el mundo y en la Argentina. Cooperación que significa solidaridad por parte de aquellos que en este proceso económico y en estos años han tenido la suerte de poder acumular una rentabilidad tan importante, les permite ser el único sector económico que puede no comercializar sus productos.

Díganme todos ustedes, hombres y mujeres de provincia, que conocen comerciantes, que conocen empresarios de metalmecánica, de metalurgia, de textiles, de calzado, de servicios, de cualquiera de las actividades, quién puede hoy no comercializar su producción y subsistir. Al contrario, el objetivo casi desesperante es mantener la venta y con ello la actividad económica.

Por eso, le pedimos a aquellos que han tenido la inmensa suerte, pero no porque no la hayan merecido, sino porque además hemos contribuido para que así sea con este modelo de producción de tipo de cambio competitivo, de crecimiento, de subsidio en materia de generación, por ejemplo, de energía, el país en el año 2008 gastó más de 9 mil millones de pesos en subsidio a la generación eléctrica que abarca a hogares, alumbrado público, a comerciantes -pequeños, medianos y grandes- y pequeña y mediana industria, 9 mil millones de pesos. En realidad, la eliminación de una parte de los subsidios que se hizo durante el año pasado que fue de 807 millones, simplemente tuvo como objetivo, no solamente comenzar a eliminar los subsidios, sino también en aquellos sectores de mayor y alto consumo lograr una conciencia de mayor ahorro para tener una mejor administración de los recursos.

Hay un formidable esfuerzo de todos, subsidios al gasoil para que la producción también pueda tener mayor competitividad, cosas que todos ustedes saben. Creo que es entonces necesario que esos sectores que por diversos motivos que tienen que ver con este modelo económico, han podido tener una rentabilidad más que buena, en algunos casos extraordinaria, tengan la no solidaridad por cuestiones de ética, sino por cuestiones de inteligencia y sustentabilidad del propio modelo para seguir creciendo y avanzando.

Lo dije una vez no sé si aquí o en algún otro foro, no necesitamos empresarios buenos; necesitamos empresarios inteligentes, necesitamos buenos empresarios, buenos comerciantes, buenos productores, para que entiendan que es necesario apuntalar este esfuerzo que hemos hecho los argentinos y que ha dado resultados para todos, pero que todavía, sin lugar a duda, faltan argentinos, a los que no tienen trabajo, que no han podido acceder a una vivienda o que tal vez no han podido acceder aún a la educación, por todos esos argentinos, es que las dirigencias políticas tenemos que plantearnos seriamente estas cosas, estos debates y estas discusiones.

Yo no quiero terminar este mensaje a esta Asamblea Legislativa, sin pedir una vez más, por un tema que es central y que también ha sido uno de los pilares de este gobierno en materia de política de Derechos Humanos y que tiene que ver precisamente con lograr por parte de la Justicia, eso, que se haga justicia y que finalmente los juicios que se vienen desarrollando contra quienes violaron los derechos humanos durante la dictadura, precisamente sean juzgados.

Ha habido avances, ha habido condenas emblemáticas, pero no podemos dejar de decirlo aquí en este recinto, frente a lo que constituye la representación del poder popular en la Argentina, que demandamos a esa Justicia a la cual este mismo Parlamento le ha dado los instrumentos para la agilización de esas causas, 5 leyes sancionó este Parlamento el año pasado, fue el Parlamento también que decretó la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final que luego apuntalaron también la declaración de insconstitucionalidad.

El Poder Ejecutivo también ha dado recursos a la Justicia, los dos poderes del Estado hemos hecho mucho por lograr esto. Es hora entonces que la Justicia de respuestas porque es la hora de ella. Ya pasó la hora del Poder Ejecutivo y la hora del Poder Legislativo, es la hora de la Justicia y si viene demorando desde hace demasiado tiempo. (APLAUSOS).

Acá me apuntan, este es el efecto de no leer, me había olvidado de una ley que también es fundamental, estructural, diría, una ley absolutamente estructural como fue el retorno de la administración de los recursos de nuestros jubilados a manos del Estado Nacional. (APLAUSOS).

Reforma estructural si las hay. Cuando uno observa la forma en que fueron administrados estos recursos, las comisiones que se pagaron, las inversiones que se hicieron, la discrecionalidad absoluta con la cual manejaban los recursos de los trabajadores, para ver si en tal o cual empresa se invertía, porque no crean que eso que piden muchas veces democratización y transparencia a la clase política, se ejerce en el mundo de los negocios. No; esto que nos demandan a los políticos en el mundo de los negocios tal cual uno puede ver como se administraron en estos últimos años la asignación de recursos, quién tenía financiamiento y quién no, en realidad, hay tanta o más discrecionalidad que en todo el ámbito de la política junta de todo el país.

Esto también hay que decirlo y esta ley es realmente estructural porque coloca los recursos de la sociedad, no son recursos del Gobierno ni del sector privado, son recursos de los trabajadores, sus aportes, como un instrumento precisamente para poder seguir sosteniendo la rentabilidad de esos recursos y, al mismo tiempo, sostener la única manera de que esos recursos tengan rentabilidad que es tener una vez más la actividad económica y el empleo.

Cualquiera de los caminos -como todos los caminos conducen a Roma- del desarrollo y del crecimiento conducen indefectiblemente al sostenimiento de la actividad económica y del empleo. Y en este caso, el mercado interno frente a la crisis del sector externo, adquiere también una relevancia absolutamente inusitada.

Por eso es necesario, entonces, redoblar estos esfuerzos y convoco desde aquí a todos los argentinos, a todas las argentinas, a todos aquellos que tienen responsabilidades de carácter institucional, sectorial, social, a que realmente defendamos esto que hemos logrado todos los argentinos, que no lo veamos como patrimonio de un sector político, al contrario, esto que hemos vivido los argentinos en estos años en los cuales siempre se preanunciaba el fin, es hoy un modelo que deberíamos reformularlo inclusive en términos de categoría de pensamiento diferente al que hemos tenido desde los grandes centros de poder.

Yo creo que tenemos que atrevernos, además, a formular, como siempre hicimos los argentinos, pensamiento alternativo frente a un mundo de incertidumbre y de dudas y que no sabe adónde va. Uno ve, mira y advierta que la crisis no está en que no se encuentra la solución en tal o cual receta económica, la crisis es como siempre han sido las grandes crisis que marcaron los cambios en la humanidad, crisis de las ideas. Estamos ante la crisis de un sistema de ideas que hizo de la especulación, de la subordinación, de un mundo donde unos pocos mandan y el resto obedecen, de términos de intercambio comercial absolutamente malos para la mayoría de la humanidad, un modelo de decisión, un modelo de ejercicio del poder. Y yo creo que estas son las cosas en las que los argentinos tenemos que aportar, sin arrogancia pero con la convicción de que hemos podido hacer aquí en la República Argentina, algo diferente y que tuvo bueno resultados distintos de lo que hicieron otros países con otros modelos. (APLAUSOS).

Por eso, quiero agradecer a todos y a todas por haber escuchado, por haber compartido este momento y convocarlos, como siempre, conozco a mucho de ustedes, al compromiso de seguir trabajando por una Argentina diferente.

Un solo pedido: sin agravios, ni descalificaciones, ni fomentando violencias que tanto mal, que tanto daño y que tanto dolor y tragedia han traído a nuestro país.

Debatamos pero en el término de discusión, sin querer imponerle al otro ideas y cuando el otro, democráticamente, como marca la Constitución Nacional, tiene un resultado en este Parlamento, ser aceptado y pensar, en todo caso, la mejor manera de tener mejores ideas y mejores argumentos para, en definitiva, poder luego ganar un debate una elección. Que de esto se trata la democracia. Lo que no podemos es seguir maltratando al sistema democrático en su conjunto, porque creo que la Argentina tiene demasiadas experiencias nefastas en materia de no respetar la institucionalidad y, fundamentalmente, no funcionar en forma democrática.

Muchas gracias y muy buenos días a todos y a todas, con la misma fuerza y la misma convicción de siempre, a seguir trabajando por todos los argentinos que ese es el rol que nos cabe a todos los que hoy estamos aquí reunidos. Muchísimas gracias. (APLAUSOS). -